Las Fuerzas de Defensa de Israel han confirmado la muerte de Alí Larijani y Gholamreza Soleimaní, dos figuras prominentes del régimen iraní, como resultado de un ataque aéreo en Teherán. Este operativo, realizado durante la noche, tuvo como objetivo a la cúpula del régimen y también afectó a otros altos mandos vinculados a la seguridad y represión en Irán.
Larijani, quien se desempeñaba como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y Soleimaní, comandante de la milicia Basij, murieron en el mismo ataque, según lo declarado por el ejército israelí. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, subrayó la importancia de esta acción al afirmar que ambos se han unido al fallecido líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en lo que describió como "las profundidades del infierno". Además, Katz enfatizó que se intensificará la ofensiva contra el poder iraní, con el objetivo de desmantelar su estructura de mando.
Alí Larijani, con una trayectoria de más de tres décadas en la política iraní, había ocupado importantes cargos, incluyendo el de ministro de Cultura y presidente del Parlamento. Su influencia fue notable en la República Islámica, aunque también enfrentó fracasos en sus intentos por llegar a la presidencia en varias ocasiones. Por su parte, Gholamreza Soleimaní lideraba la Basij, una milicia clave en la represión de protestas internas, creada a instancias del ayatolá Jamenei. La muerte de estas figuras representa un golpe significativo para el régimen iraní en un contexto de creciente tensión en la región.



