En una escalada significativa de las hostilidades, el Ejército de Israel llevó a cabo este lunes una serie de ataques coordinados en la capital iraní, Teherán, y en otras regiones del país. Esta ofensiva se produce en el contexto de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, que buscan establecer un nuevo acuerdo nuclear. Las acciones israelíes comenzaron como una operación sorpresa el 28 de septiembre, generando un aumento de las tensiones en la región.

En un comunicado breve, las Fuerzas Armadas israelíes informaron que la ofensiva abarcó tres ubicaciones simultáneamente, incluyendo la mencionada Teherán, así como Isfahán y otras áreas del sur de Irán. Sin embargo, el Ejército no proporcionó detalles sobre los objetivos específicos de los bombardeos, dejando en suspenso la información sobre los daños y las consecuencias de estas acciones.

Hasta el momento, las autoridades iraníes informan que la campaña militar ha provocado más de 1.200 muertes en su territorio, entre ellas la del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y varios altos funcionarios del Ejército. En respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones dirigidos hacia Israel y contra intereses estadounidenses en diversas naciones del Medio Oriente, incluidas bases militares, lo que complica aún más la situación en la región.