El canciller israelí, Gideon Saar, anunció este martes que su país ha alcanzado una victoria en el conflicto contra Irán, aunque aclaró que la ofensiva militar no cesará en el corto plazo. Durante una conferencia de prensa, Saar destacó que la república islámica ha sufrido un debilitamiento considerable tras más de dos semanas de enfrentamientos.

El ministro afirmó que, a pesar de la evaluación positiva, las operaciones continuarán hasta que se cumplan los objetivos establecidos. "Nuestra misión no concluirá inmediatamente", indicó, añadiendo la necesidad de mantener el esfuerzo militar. "Se requiere paciencia", enfatizó el funcionario al referirse a la prolongación de la campaña.

Saar detalló que el principal propósito de esta ofensiva es neutralizar las "amenazas existenciales" que enfrenta Israel, con un enfoque en desmantelar la capacidad de Irán para llevar a cabo ataques a largo plazo. Esto incluye bombardeos sobre lanzadores de misiles, centros de producción de armamento y objetivos relacionados con el programa nuclear iraní. Asimismo, el canciller subrayó que cualquier cambio político en Irán dependerá del pueblo iraní y no de intervenciones externas, mientras la tensión regional sigue en aumento debido a las acciones de grupos aliados a Teherán, como Hezbollah.