La presidenta Claudia Sheinbaum ha presentado el Plan B, una iniciativa que busca transformar el sistema político mexicano tras el rechazo de una reforma electoral en el Congreso. Este proyecto propone una reforma constitucional que permitiría a la ciudadanía contar con mecanismos efectivos para revocar el mandato de aquellos gobernantes que se consideren incapaces, corruptos o que no actúen en beneficio del interés público.
Entre las principales características del Plan B, se establece que la presidenta podrá realizar campaña para promover su permanencia en el cargo hasta 2030, invitando a los ciudadanos a participar en el proceso de revocación. Sin embargo, se aclara que no se podrán utilizar recursos públicos para incentivar el voto durante este ejercicio.
Sheinbaum enfatizó que este mecanismo de revocación de mandato representa una manera civilizada y pacífica de destituir a un gobernante que no cumpla con su deber. Además, recordó el proceso anterior de revocación de mandato que tuvo lugar en 2022, donde más de quince millones de ciudadanos se manifestaron. A pesar de las posibilidades que brinda esta nueva propuesta, la iniciativa también establece restricciones sobre el uso de recursos públicos, buscando garantizar la transparencia y la equidad en el proceso electoral.



