El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que el objetivo de la reciente operación militar en colaboración con Israel es desmantelar el poder instaurado en la República Islámica desde 1979. Este anuncio se produce en un momento en que se están llevando a cabo negociaciones indirectas entre Washington y Teherán, con el fin de establecer un nuevo acuerdo sobre el polémico programa nuclear iraní. En este contexto, el gobierno israelí ha iniciado un importante despliegue de reservistas y ha reforzado sus defensas en las fronteras, ante el aumento de los intercambios de ataques y la creciente tensión en la región.

Según información del medio israelí Yedioth Aharonoth, las Fuerzas Armadas de Israel han incorporado a 70.000 reservistas para fortalecer las tareas de defensa, tras el inicio de los ataques conjuntos con Estados Unidos contra Irán. Esta movilización incluye la protección del frente interno, el fortalecimiento de las defensas antiaéreas y una mayor presencia en las zonas fronterizas, con el objetivo de anticipar y responder a posibles agresiones de países vecinos. El medio detalla que estas acciones buscan elevar el nivel de preparación del sistema defensivo israelí ante la posible respuesta de Irán, que ha lanzado proyectiles tanto hacia territorio israelí como hacia bases militares estadounidenses en la región.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha confirmado el comienzo de la operación conjunta con fuerzas estadounidenses, justificando esta acción como un esfuerzo por “eliminar la amenaza existencial” que representa el gobierno iraní. En sus declaraciones, Netanyahu hizo referencia a políticas que buscan un cambio de régimen en Teherán y la desarticulación de la República Islámica. Tras el anuncio y los primeros ataques, Irán respondió con el lanzamiento de proyectiles hacia Israel y objetivos militares estadounidenses en la zona. Esta escalada ha llevado a Israel a intensificar la protección de su espacio aéreo y a reforzar sus posiciones defensivas en áreas vulnerables a potenciales ataques.

Fuentes citadas por el medio israelí destacaron que la activación de decenas de miles de reservistas no solo busca fortalecer las capacidades militares ante amenazas inminentes de Irán o sus aliados, sino que también forma parte de una estrategia de disuasión frente a la posible intervención de otros países de la región. Esto se traduce en un refuerzo visible en los puestos fronterizos y en una intensificación de la vigilancia en instalaciones clave para la seguridad del país.