Este jueves, el ayatolá Mojtaba Jameneí, nuevo líder supremo de Irán, realizó su primera declaración pública desde que asumió el cargo tras el fallecimiento de su padre, Alí Jameneí. En un discurso transmitido por la televisión estatal iraní, Jameneí advirtió que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado y prometió vengar la sangre de los "mártires" iraníes en medio de las tensiones con Estados Unidos e Israel.

Durante su intervención, el líder iraní hizo hincapié en la unidad nacional, instando a sus compatriotas a mantenerse firmes ante la ofensiva militar que enfrenta el país. Jameneí lanzó una advertencia contundente a Washington, señalando que todas las bases estadounidenses en la región deben ser cerradas de inmediato o enfrentarse a posibles ataques. Aseguró que Irán responderá con fuerza ante cualquier agresión.

Además, Jameneí destacó el papel de las fuerzas armadas en la defensa del país y agradeció a los combatientes por su valentía en estos momentos difíciles. También se refirió a los aliados regionales de Irán, mencionando la resistencia en Yemen y el apoyo de grupos armados en Irak, así como a Hezbolá en Líbano, reafirmando que la política de Teherán es de amistad con sus vecinos. En medio de este contexto, el líder supremo se comprometió a brindar atención médica gratuita a los heridos y compensaciones a aquellos afectados por el conflicto.