En las primeras horas del miércoles, se registraron ataques coordinados por parte del régimen iraní en varios países del Golfo Pérsico, aliados de Estados Unidos y objetivos de su ofensiva. Arabia Saudita fue uno de los principales afectados, donde el Ministerio de Defensa local anunció la interceptación de drones que intentaban ingresar a su espacio aéreo. Además, dos misiles de crucero fueron destruidos en el área de Al-Kharj, al sur de Riad.

Las autoridades sauditas indicaron que sus sistemas antiaéreos lograron neutralizar ambos misiles y que, en total, se frustraron los intentos de ataque con drones, incluyendo la destrucción de nueve vehículos no tripulados. Mientras tanto, en Kuwait, se reportaron ataques que resultaron en la destrucción de varios objetivos hostiles, con trágicas consecuencias, ya que los escombros causaron la muerte de una niña en una zona residencial, según informaron fuentes sanitarias.

Por su parte, el Gobierno de Qatar confirmó que la base militar de Al Udeid, donde se encuentran tropas estadounidenses, fue blanco de dos misiles lanzados desde Irán. Uno de estos proyectiles fue interceptado, mientras que el otro impactó en las instalaciones de la base. En el contexto de estos ataques, la Guardia Revolucionaria iraní reconoció haber atacado un buque destructor estadounidense en el océano Índico, aumentando la tensión en la región y provocando una respuesta militar de Israel y Estados Unidos en el área.