La Justicia de San Isidro ratificó la condena a una odontóloga y al propietario de un consultorio dental por mala praxis, en un caso que surgió a raíz de una demanda presentada por una mujer que sufrió graves complicaciones tras la extracción de una muela. La sentencia, emitida por la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Sala III, establece una indemnización de más de un millón de pesos por los daños ocasionados.

La afectada, que en el momento del incidente tenía 38 años, asistió en noviembre de 2010 a un consultorio en San Isidro debido a un dolor intenso en uno de sus molares. Tras evaluar su situación, la odontóloga le ofreció dos opciones: un tratamiento conservador o la extracción del diente. La paciente eligió la segunda opción, lo que desencadenó una serie de complicaciones que la llevaron a presentar una demanda por daños.

El 23 de noviembre de 2010, la odontóloga, aunque contaba con un título habilitante, no poseía matrícula provincial vigente en la provincia de Buenos Aires al momento de realizar el procedimiento. Tras la extracción, la paciente sufrió dolor, hemorragias e inflamación, lo que la llevó a buscar atención médica adicional, donde se le diagnosticó una fractura y una infección debido a una manipulación incorrecta durante la extracción. Esto obligó a la mujer a recibir tratamiento en hospitales públicos y a someterse a intervenciones quirúrgicas adicionales. La condena inicial estableció el pago de $1.321.500, más intereses, considerando la falta de cumplimiento con los estándares de atención requeridos en la práctica odontológica.