El gobierno de Irán anunció este miércoles que se encuentra analizando una propuesta presentada por Estados Unidos con el fin de poner fin a las hostilidades en el estrecho de Ormuz. Esta declaración se produce un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, decidiera suspender repentinamente una iniciativa militar para proteger a los buques en esa estratégica vía marítima, asegurando que se había logrado un "gran avance" en las negociaciones con Teherán.

Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, indicó que su país aún no ha dado una respuesta formal a Pakistán, que actúa como intermediario en las conversaciones entre ambas naciones. Hasta el momento, ni Baghaei ni Trump han hecho públicos los detalles de la propuesta estadounidense. "Una vez que finalicen nuestras deliberaciones, Irán comunicará su postura a la parte pakistaní", expresó Baghaei a la agencia de noticias semioficial ISNA.

Durante un evento en la Casa Blanca por el Día de la Madre, Trump comentó sobre la disposición de Irán para llegar a un acuerdo, afirmando que el país persa "quiere negociar". En sus declaraciones, el presidente estadounidense reiteró su firme postura en contra de que Irán desarrolle armas nucleares, advirtiendo que no permitirá que esto ocurra. "Estamos tratando con personas que realmente desean negociar, y veremos si pueden llegar a un acuerdo que sea aceptable para nosotros", añadió.

A pesar de la suspensión del esfuerzo para proteger las embarcaciones en el estrecho de Ormuz, las fuerzas armadas estadounidenses continúan implementando un bloqueo en los puertos iraníes con el objetivo de asfixiar la economía del país. En un incidente reciente, un avión de combate de la Armada de EE. UU. inutilizó un petrolero con bandera iraní que desobedeció las "reiteradas advertencias" de no cruzar el área del bloqueo, según información del Comando Central estadounidense, responsable de las operaciones en Oriente Medio.

El Comando Central detalló que un F/A-18 Super Hornet, lanzado desde el portaaviones Abraham Lincoln, disparó contra el timón del buque Hasna, que se dirigía hacia un puerto iraní en el Golfo de Omán, aunque el ejército estadounidense afirmó que ya no estaba en tránsito hacia Irán. Esta acción se suma a la tensión que ya existe en la región, donde las ambiciones nucleares de Irán han generado una serie de conflictos y enfrentamientos en el ámbito internacional.

En una publicación en redes sociales, Trump aseguró que la guerra llegaría a su fin y que los barcos podrían transitar con seguridad por el estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial que actualmente se encuentra cerrada de facto por Irán, si el país acepta cumplir con lo acordado. Sin embargo, no ofreció detalles sobre qué condiciones específicas se exigirían para alcanzar un acuerdo efectivo. A lo largo de sus declaraciones, Trump también lanzó una advertencia contundente: "Si no llegan a un acuerdo, comenzarán los bombardeos, y lamentablemente serán de una magnitud e intensidad mucho mayores que antes".

Esta amenaza se suma a la confusión generada por los mensajes contradictorios que ha emitido la administración estadounidense sobre el estado de la guerra, que Trump ha comenzado a referirse como "escaramuza". Un día antes, el secretario de Estado Marco Rubio había declarado que la fase activa del conflicto había concluido, mientras que los Emiratos Árabes Unidos informaron que todavía enfrentaban ataques con misiles y drones por parte de Irán. Esta situación subraya la complejidad de los esfuerzos diplomáticos para pacificar la región y la fragilidad de la paz en un contexto marcado por la desconfianza mutua y las tensiones históricas entre las naciones involucradas.