La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alzado su voz para denunciar la violencia que ha dejado a al menos tres trabajadores de la salud heridos en un ataque que tuvo lugar en Deir Kifa, en el sur de Líbano. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, enfatizó la urgente necesidad de proteger a los pacientes, los centros de salud y al personal sanitario en una región que se encuentra en medio de un conflicto armado. Este ataque se suma a una serie de agresiones que han incrementado en el contexto de la ofensiva militar israelí contra el grupo Hezbolá.

Desde el inicio de esta nueva escalada de violencia, el 2 de marzo, se han registrado 152 ataques a instalaciones y trabajadores de la salud, lo que ha resultado en un saldo trágico de al menos 103 muertos y 241 heridos. Además, las hostilidades han llevado al cierre de tres hospitales y 41 centros de atención primaria, causando graves daños en otros 16 centros de salud. Esta situación ha creado un entorno crítico para la atención médica en Líbano, donde el acceso a servicios de salud se ve cada vez más comprometido.

Tedros Adhanom Ghebreyesus hizo un llamado urgente a todas las partes involucradas en el conflicto, instando a que se adopten medidas concretas para salvaguardar la vida de los pacientes y del personal médico. En su mensaje, el director de la OMS también destacó el compromiso de la organización para colaborar con las autoridades locales y sus socios, con el fin de mitigar los daños causados a la atención sanitaria y restaurar la normalidad en este sector tan vital.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) ha expresado su preocupación por el aumento constante de víctimas a causa de los ataques en el sur de Líbano. Recientemente, un trabajador de emergencias perdió la vida y otros tres resultaron heridos en un asalto israelí en Kfar Dunin, un municipio en el distrito de Bint Jbeil, que ha sido escenario de combates continuos. La escalada de violencia ha puesto en jaque no solo a los trabajadores sanitarios, sino también a la población civil que se encuentra atrapada en medio de este conflicto.

El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, manifestó su profunda preocupación por las órdenes de evacuación emitidas por Israel para varias localidades, a pesar de que se mantiene un alto el fuego desde mediados de abril. Dujarric subrayó que los ataques aéreos continúan afectando a zonas tanto al sur del río Litani como más allá de este, incluyendo localidades como Sidón y el valle de la Bekaa. Su declaración refuerza la necesidad imperiosa de garantizar la protección de los civiles en medio de un contexto de creciente violencia.

El conflicto en Líbano ha generado un clima de tensión y miedo, exacerbado por las hostilidades que no solo afectan a los combatientes, sino que también ponen en riesgo la vida de personas ajenas al conflicto. La comunidad internacional observa con preocupación cómo se deteriora la situación humanitaria, mientras las agresiones se suceden y el acceso a la atención de salud se ve severamente limitado. La OMS, junto con otras organizaciones humanitarias, se enfrenta a un reto monumental para intentar resguardar la salud y el bienestar de la población en medio de esta crisis.