Las autoridades de Irak informaron que incautaron una lanzadera que habría sido utilizada en el ataque perpetrado el viernes contra el oleoducto Este-Oeste, en Arabia Saudí. El hecho obligó a las autoridades saudíes a disponer el cierre temporal de esa infraestructura.
Saad Maan, jefe de la Célula de Medios de Seguridad de Irak, señaló que las fuerzas de seguridad "localizaron e incautaron la lanzadera en territorio iraquí". Según explicó, el operativo forma parte de "esfuerzos significativos" destinados a esclarecer lo ocurrido y "detener a los implicados en el ataque contra Arabia Saudí".
En declaraciones a la cadena Al Iraqiya, Maan también indicó que el primer ministro, Alí al Zaidi, aprobó "una petición de Irán para participar en la investigación". Además, afirmó que Bagdad mantiene "comunicación a varios niveles" con Arabia Saudí por el ataque.
"Irak aplica una política de 'soberanía preventiva', que conlleva no solo impedir ataques contra nuestro propio territorio, sino también negarnos a permitir que nuestra tierra sirva de plataforma de lanzamiento para ataques contra cualquier otro país, o consentir que Irak se convierta en escenario de un ajuste de cuentas o de una guerra subsidiaria", sostuvo el funcionario.
Por otra parte, la Célula de Medios de Seguridad confirmó un cronograma para reabrir tres pasos fronterizos con Irán, que habían sido cerrados el sábado tras el ataque. El episodio también derivó en el cese del comandante de la Policía de la provincia de Misan.



