Un alarmante episodio de inseguridad en La Plata ha generado un fuerte intercambio de palabras entre la senadora Patricia Bullrich y el ministro de Seguridad de la provincia, Javier Alonso. El incidente que desató este cruce ocurrió en el barrio Tolosa, donde un niño de apenas doce años fue víctima de un asalto violento mientras se dirigía a la escuela. El delincuente, encapuchado, lo abordó por la espalda, lo arrojó al suelo y le robó sus pertenencias, incluyendo un teléfono móvil y un buzo. Todo este acto quedó registrado por una cámara de seguridad, lo que añade un nivel de gravedad a la situación.
Bullrich, quien ha sido ministra de Seguridad en gestiones anteriores, utilizó su cuenta en la red social X para criticar duramente la gestión del gobernador Axel Kicillof y del propio Alonso, a quien descalificó como “no ministro”. En sus publicaciones, la senadora declaró: “No entiendo cómo Kicillof y su ‘no ministro’ pueden observar esto y no les genera nada. ¿Un niño de 12 años es asaltado violentamente y ellos piensan que todo está bien?”. Estas palabras reflejan una creciente frustración en torno a la percepción de la seguridad en la provincia de Buenos Aires.
En un segundo mensaje, Bullrich amplió sus críticas al señalar que “los vecinos son asesinados, los robos ocurren a gran escala y no hay respuesta alguna”. Además, argumentó que los delincuentes actúan con impunidad, siendo protegidos por un sistema que abandona a los ciudadanos respetuosos de la ley. “Hay mucha campaña y sonrisas, pero la realidad es hoy. Los bonaerenses requieren seguridad de inmediato”, enfatizó la senadora, planteando un llamado urgente a la acción por parte del gobierno provincial.
La respuesta de Javier Alonso no se hizo esperar y llegó horas después, cuando el ministro recurrió a un conocido recurso retórico utilizado por el ex presidente Néstor Kirchner, preguntando: “¿Qué le pasa, Bullrich, está nerviosa?”. En su defensa, Alonso subrayó que la cartera de Seguridad de la provincia está comprometida con la lucha contra el delito y afirmó que “no se emiten condenas, eso corresponde a la Justicia, porque así funciona una República”.
Alonso, en su mensaje, intentó desestimar las críticas de Bullrich, afirmando que la gestión de Kicillof se destaca por tener “los niveles más altos de esclarecimiento” de delitos en comparación con gestiones anteriores. Recordó, además, la colaboración de la provincia en importantes operativos de seguridad en Rosario como parte de sus esfuerzos para combatir la delincuencia en la región. En esta línea, el funcionario cuestionó la efectividad de la gestión de Bullrich, haciendo referencia a casos polémicos que involucraron a delincuentes durante su mandato.
El ministro argumentó que las críticas de Bullrich representan una “campaña sucia” destinada a utilizar el caso de este asalto para fines políticos. “Tenga dignidad y deje de usar a las víctimas para su sucia campaña”, señaló Alonso, sugiriendo que la caída de la imagen de otros actores políticos podría estar detrás de los ataques a Kicillof. Este intercambio de acusaciones y defensas refleja un clima político tenso, en el que la inseguridad se convierte en un tema sensible y altamente explotado por los actores en campaña.
Este episodio de violencia en Tolosa no es un caso aislado, sino que se inscribe en un contexto de creciente preocupación por la inseguridad en la provincia. La tensión entre Bullrich y Alonso pone de manifiesto no solo la falta de consenso sobre las políticas de seguridad, sino también las estrategias políticas que ambos sectores están dispuestos a utilizar en el marco de un clima electoral cada vez más polarizado.



