Un reciente análisis ha evidenciado la preocupante disminución en el ingreso disponible de las familias argentinas en la última década. Este fenómeno se debe, en gran medida, al aumento significativo de los gastos fijos, que han absorbido una porción cada vez mayor de los presupuestos familiares. El estudio realizado por el Grupo Atenas resalta que, tras cumplir con obligaciones como alquiler, servicios, educación y salud, las familias solo conservan un 36% de sus ingresos para otros consumos. Esta cifra contrasta notablemente con el 53% que se registraba en octubre de 2015, lo que pone de manifiesto la creciente presión económica que enfrentan los hogares.
La investigación revela que el impacto en el ingreso disponible se ha manifestado en diferentes etapas a lo largo de los últimos años. Durante la administración de Mauricio Macri, se observó una primera caída significativa en estos ingresos, que no se recuperó durante el período de gobierno del Frente de Todos. En la actualidad, el informe señala otra contracción en los primeros años de la gestión de Javier Milei, lo que sugiere una tendencia preocupante y continua que afecta a la economía de las familias argentinas.
Según los datos presentados, un asombroso 90% de los hogares argentinos cuenta con un ingreso disponible diario que no supera los $59.259 después de cubrir sus gastos fijos. Este monto, que representa el dinero restante para afrontar las necesidades cotidianas, plantea serios interrogantes sobre la calidad de vida de la población. Para ponerlo en perspectiva, el estudio se basa en los deciles de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares, así como en la encuesta de gastos de 2017-2018, donde se estima que un hogar tipo de tres personas tiene un ingreso mensual de $1.224.733.
Sin embargo, tras cubrir sus gastos fijos, a esta familia le quedarían apenas $26.758 diarios, lo que equivale a unos $8.600 por persona. Este ingreso limitado plantea serias dificultades para el acceso a bienes y servicios esenciales. Además, el informe compara este monto con el costo de una compra básica de referencia, que incluye un kilo de asado, pan, una gaseosa y frutas. Los resultados indican que esta compra consume prácticamente la totalidad del ingreso disponible diario de un hogar con ingresos medios, lo que subraya la insuficiencia de los recursos económicos para cubrir necesidades básicas.
El estudio también señala una marcada desigualdad entre los distintos sectores sociales. En el estrato más bajo, los hogares con menores ingresos disponen de alrededor de $7.900 diarios después de cumplir con sus obligaciones, mientras que en el decil más alto, el margen disponible asciende a $102.000. Esta diferencia resalta la brecha económica existente en el país, donde el 10% más rico tiene casi 13 veces más ingresos libres que el 10% más pobre. Este dato es alarmante, ya que el 20% de los hogares en situación de pobreza, lo que equivale a aproximadamente 4,4 millones de personas, dispone de un ingreso diario inferior al costo de un kilo de asado.
El informe del Grupo Atenas pone en evidencia la necesidad urgente de abordar la problemática del ingreso disponible en el país. La creciente presión de los gastos fijos sobre los hogares no solo limita el acceso a bienes de consumo, sino que también plantea serias preocupaciones sobre la calidad de vida de millones de argentinos. Las políticas públicas deben centrarse en buscar soluciones efectivas para aliviar la carga económica que enfrentan las familias, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad, y trabajar hacia una sociedad más equitativa y justa.



