Este jueves inicia un periodo crucial en el Senado argentino, donde el oficialismo intentará avanzar en su agenda legislativa en un lapso de 48 horas. Con la introducción de algunos cambios en el temario para atender solicitudes del Ejecutivo, se espera que se discutan proyectos clave como la reforma laboral y el régimen penal juvenil. Sin embargo, la modificación de la ley de glaciares presenta un panorama incierto, lo que genera inquietud en el oficialismo respecto a su apoyo en esta iniciativa.

El escenario en el Congreso refleja la complejidad de la situación política del Gobierno, que, aunque cuenta con algunas ventajas, también enfrenta desafíos significativos. La crisis interna del peronismo, que se recrudeció recientemente en el Senado, ha beneficiado al oficialismo en términos generales. Sin embargo, la necesidad de negociar acuerdos, especialmente con los gobernadores, complica la obtención de un apoyo unificado, ya que las decisiones a menudo dependen de intereses provinciales más que de alineamientos ideológicos claros.

Uno de los proyectos más controvertidos es el que busca modificar la ley de glaciares, que, si avanza, se considerará en la Cámara de Diputados durante las sesiones ordinarias. La votación podría verse afectada por divisiones internas en varios bloques, incluido el interbloque del peronismo, debilitado por recientes deserciones. No obstante, hay expectativas de que senadores de provincias como San Juan y Catamarca, que apoyan la modificación, puedan sumar votos a favor. El oficialismo enfrenta, sin embargo, la posible pérdida de apoyo de aliados en otras provincias, como La Pampa, debido a tensiones locales.

En este contexto, el oficialismo se encuentra con serias dificultades para asegurar el respaldo mayoritario de la UCR y del PRO. Sin embargo, ha logrado sumar a diversos representantes provinciales y ha consolidado el apoyo del peronismo disidente, lo que se tradujo en un importante avance en la Cámara. Este nuevo panorama, caracterizado por la fractura del interbloque del peronismo/kirchnerismo, ha generado una sensación de optimismo en el oficialismo, que busca capitalizar los avances logrados en esta etapa de sesiones extraordinarias.