A partir de este martes, los miembros de la comunidad mapuche Lof Cayunao se enfrentarán a un juicio en Río Negro, donde se les imputa la usurpación de un campo privado ubicado en la naciente del río Chubut. Esta situación se ha vuelto un punto crítico de tensión entre los derechos territoriales de la comunidad indígena y los intereses de un latifundio cercano, que según la denuncia, abarca la zona que históricamente han utilizado los mapuches como veranada. La comunidad, que ha estado presente en la región durante varios años, ha manifestado su intención de proteger el entorno natural y los recursos hídricos de la zona, lo que ha desembocado en un prolongado conflicto legal.
El litigio involucra a Hugo Alberto Barabucci, un ex jugador de polo que representa a los propietarios del campo, vinculados a Matar Suhail Ali Al Yabhouni Al Dhaheri, un empresario de Qatar que preside Emirates Stallions Group, una firma con sede en Abu Dhabi. Esta empresa ha desarrollado un coto de caza en la zona, lo que ha agudizado la disputa. Según la querella, Barabucci ha presentado cargos de usurpación contra cinco integrantes de la Lof Cayunao, quienes ocupan una fracción de terrenos que, en total, comprenden unas 14 mil hectáreas registradas a nombre del ex polista.
La génesis del conflicto se remonta a 2020, cuando las tensiones comenzaron a intensificarse. Desde entonces, se han producido múltiples enfrentamientos entre los trabajadores de la estancia de Barabucci y los miembros de la comunidad mapuche, con denuncias cruzadas por usurpación, robo y agresiones. La comunidad ha presentado reclamos por hostigamiento y amenazas, además de la pérdida de sus pertenencias, lo que ha deteriorado aún más las relaciones entre ambas partes. A pesar de los intentos de acercamiento en los tribunales rionegrinos, la situación ha escalado en lugar de resolverse.
Desde principios de 2023, la Lof Cayunao adoptó una postura más activa en la defensa de sus derechos territoriales, estableciéndose de manera permanente en la zona en disputa. Esto ha generado un aumento en el nivel de confrontación, con encuentros frecuentes entre los mapuches y los empleados de la estancia. En este contexto, se busca que el juicio no solo determine la legalidad de la ocupación sino que también considere el impacto ambiental de las actividades que se llevan a cabo en la región, especialmente en relación con la naciente del río Chubut, una fuente vital de recursos.
La vocera de la comunidad ha declarado que su objetivo principal es salvaguardar la naciente del río Chubut, ante el temor de un desastre ambiental que podría afectar no solo a la comunidad mapuche, sino a toda la región. Este río, que se origina en las laderas del cerro Carreras y desemboca en el Atlántico, es crucial para la biodiversidad y el equilibrio ecológico del área. Los miembros de la comunidad sostienen que su ocupación se justifica por la necesidad de proteger este recurso, que ha sido parte de su hábitat ancestral.
A medida que avanza el proceso judicial en los Tribunales de Bariloche, se anticipa que el resultado tendrá implicaciones significativas no solo para la Lof Cayunao, sino para otras comunidades indígenas que enfrentan situaciones similares en Argentina. La tensión entre el desarrollo económico y la preservación de los derechos territoriales de los pueblos originarios es un tema recurrente en el país, lo que convierte a este juicio en un caso emblemático que podría influir en futuras decisiones judiciales y políticas en la materia.
La comunidad mapuche, con una historia rica y profunda en la región, busca no solo defender su territorio, sino también visibilizar su cultura y su conexión con la tierra. La resolución de este caso podría marcar un precedente en la lucha por los derechos de los pueblos indígenas, en un momento en que el reconocimiento de su historia y sus derechos se vuelve cada vez más relevante en el contexto argentino contemporáneo.



