En una reciente declaración, el ministro de Economía, Luis Caputo, abordó la inflación correspondiente al mes de febrero, que se mantuvo en un 2,9%, cifra similar a la de enero. Durante su intervención en la red social X, Caputo destacó que la economía nacional está atravesando un proceso de ajuste en los precios relativos. Este fenómeno es resultado de más de 20 años de distorsiones que, según él, han llevado al estancamiento tanto de la actividad económica como del empleo, además de contribuir a una creciente inflación.

El funcionario también hizo referencia a los problemas generados por políticas anteriores, señalando que la gestión kirchnerista había dejado un legado complicado en cuanto a tarifas de servicios públicos, financiadas mediante subsidios que se sustentaron en la emisión monetaria y el deterioro de la infraestructura. Caputo mencionó ejemplos de esta situación, como el estado de las rutas y el sistema energético, así como las decisiones que afectaron la producción ganadera, todo en un intento por mantener artificialmente bajos los precios de productos básicos como la carne.

Por otro lado, el concepto de precios relativos fue aclarado por el ministro, quien explicó que se refieren a la relación de precios entre diferentes bienes y servicios. Esta relación es dinámica y está sujeta a cambios constantes en una economía libre, reflejando las preferencias de los consumidores. Un cambio en los precios relativos puede resultar en una asignación más eficiente de los recursos productivos, aunque también puede ser influenciado por intervenciones gubernamentales, como controles de precios o tarifas fijas, que distorsionan esta relación.