**Una nueva oportunidad para el consumo: las negociaciones del sector industrial con el Gobierno**
El 30 de junio marcará un año desde que el Gobierno argentino decidió desactivar los programas de créditos al consumo mediante tarjeta de crédito, que habían sido una herramienta clave para estimular el gasto familiar. En lugar del conocido Ahora 12, que permitía financiar compras en hasta 12 cuotas, se introdujo Cuota Simple, que luego fue cancelado bajo el argumento de que representaba una carga de subsidios para el Estado. Actualmente, los líderes de la Unión Industrial Argentina (UIA) están en conversaciones con funcionarios del Ministerio de Economía para reanudar la implementación de créditos en 12 o 18 cuotas, con la intención de revitalizar el consumo que ha mostrado signos de debilidad en los últimos tiempos.
El objetivo de los empresarios es que tanto entidades bancarias públicas como privadas puedan ofrecer estas líneas de financiamiento en un futuro cercano, posiblemente bajo un esquema similar al de Cuota Simple. Según información recabada, se está evaluando la posibilidad de implementar una reducción en los encajes bancarios, una medida que ha sido ampliamente solicitada en el sector para facilitar el acceso al crédito y, por ende, estimular el consumo. Esto podría significar un alivio tanto para los consumidores como para las empresas, que ven cómo su actividad se ve afectada por la disminución del poder adquisitivo de la población.
La situación actual de la economía argentina, caracterizada por una política de inmovilización de fondos por parte del Banco Central, junto con la emisión de letras del Tesoro que buscan controlar la liquidez, ha generado un contexto complicado para el financiamiento al consumo. Sin embargo, algunos economistas sostienen que sería beneficioso que el Gobierno permitiera a los bancos utilizar parte de su liquidez para otorgar créditos al consumo, lo que podría mejorar la situación de numerosas empresas y reactivar la economía en general.
Desde el Gobierno, se mantiene la esperanza de que, a partir del segundo semestre del año, se produzca una recuperación significativa de la economía, impulsada por una desaceleración de la inflación. Sin embargo, la visión de la UIA es más cautelosa, señalando que el crecimiento que se observa en sectores como la minería y la energía no se está trasladando de manera efectiva al resto de la economía. Por esta razón, han solicitado al ministro de Economía, Luis Caputo, que avance en la creación de un programa que fomente el crédito, especialmente en rubros como la construcción, la industria textil y el calzado.
La intención de los industriales es que la reactivación del crédito al consumo sirva como un salvavidas para la actividad manufacturera, que ha estado en constante descenso. Esto se presenta como una estrategia para mantener la actividad económica en un nivel que permita afrontar la transición hacia un nuevo modelo económico, sin que se profundice la crisis actual. En este contexto, Martín Rappallini, un destacado empresario del sector, expresó en una reciente entrevista que están en negociaciones para encontrar formas de implementar créditos a corto plazo que puedan sostener el consumo.
Sin embargo, la tarea de la administración actual para reactivar un programa de estímulo al consumo es compleja. Este tipo de iniciativas fueron fundamentales durante el último gobierno kirchnerista y también se utilizaron en el mandato de Mauricio Macri, pero ahora enfrentan un contexto político y económico diferente. Los planes de financiamiento, como el Ahora 12, que ofrecían cuotas fijas y requerían que los bancos aceptaran una reducción en sus márgenes de ganancias, se ven lejanos en este nuevo escenario.
En resumen, el regreso de los planes de crédito al consumo puede ser una herramienta crucial para revertir la caída del consumo, pero dependerá de la capacidad del Gobierno y de la UIA para llegar a acuerdos que beneficien a ambas partes y, sobre todo, a la economía nacional en su conjunto. La situación sigue siendo incierta, y el tiempo dirá si estas negociaciones tendrán éxito en su objetivo de revitalizar el consumo y la actividad industrial en el país.



