El exdiputado José Luis Espert ha sido convocado a declarar en calidad de indagado el próximo 30 de junio, en el marco de una investigación por lavado de activos que involucra una transferencia de 200 mil dólares proveniente de una organización criminal asociada al condenado Federico "Fred" Machado. Esta citación fue emitida por el juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, a solicitud del fiscal Fernando Domínguez, y ha generado un revuelo en el ámbito político y económico del país.

La investigación ha revelado que la suma mencionada fue depositada en una cuenta a nombre de Espert en Estados Unidos, la cual nunca fue declarada ante la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA). La situación se complica aún más al conocerse que el exlegislador intentó justificar la transferencia a través de un contrato de locación de servicios, firmado en Guatemala el 7 de junio de 2019, con Machado, quien era gerente general de la empresa minera Minas del Pueblo SA.

Según el contrato presentado por Espert, se comprometía a brindar asesoramiento para refinanciar deudas, a cambio de un pago total de un millón de dólares, que se realizaría en cuotas mensuales durante un año. Sin embargo, las autoridades judiciales han calificado este documento como una simulación, apuntando a la falta de veracidad en su contenido. La investigación sostiene que no hay evidencias que respalden la existencia de un verdadero acuerdo de trabajo, lo que plantea serias dudas sobre la legitimidad de la transacción.

En el expediente judicial, se detalla que solo seis semanas después de recibir los 200 mil dólares, Espert realizó una transferencia de 50 mil dólares desde su cuenta en Morgan Stanley hacia una cuenta en un banco nacional. Con parte de esos fondos, adquirió un automóvil BMW por un valor de 47.800 dólares, que posteriormente fue vendido en noviembre de 2024 por 62 mil dólares. Este movimiento financiero ha despertado la curiosidad de los investigadores, quienes analizan los posibles vínculos entre la compra del vehículo y la transferencia inicial.

La situación financiera de Espert no se detuvo allí, ya que en diciembre de 2024 utilizó la ganancia obtenida de la venta del BMW, junto con otros fondos, para adquirir un Lexus RX 350 por 129.999,88 dólares. Estos movimientos han llevado a los investigadores a cuestionar la procedencia de los fondos y su relación con el delito de lavado de activos. La compra de bienes de lujo en un contexto de irregularidades financieras es un indicativo que se encuentra bajo el escrutinio de la justicia.

Además, en febrero de 2025, la esposa de Espert firmó un fideicomiso por un monto de 203.678.211,99 pesos cerca de Pinamar, lo que suma otra capa de complejidad a su situación financiera. De acuerdo con la documentación recopilada en la causa, el fideicomiso requirió un anticipo de 55.501 dólares y luego se establecieron siete cuotas mensuales. Este aspecto ha llevado a los investigadores a indagar sobre la relación entre los activos adquiridos y los fondos presuntamente ilícitos involucrados en la causa.

La convocatoria a indagatoria de Espert no solo refleja la gravedad de las acusaciones en su contra, sino que también pone de manifiesto la necesidad de una mayor vigilancia sobre las transacciones financieras en el país. A medida que avanzan las investigaciones, el exdiputado se enfrenta a un panorama legal complicado, lo que podría tener repercusiones significativas en su carrera política y en la percepción pública sobre su figura en el ámbito económico argentino.