La industria textil argentina enfrenta un desafío crítico que ha llevado a la pérdida de aproximadamente 20.000 empleos desde diciembre de 2023. Este impacto se ha acentuado en el último año, con un alarmante 60% de esos despidos, según datos proporcionados por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). Ante esta situación, diputados de la oposición convocaron a representantes del sector textil para discutir medidas que permitan la supervivencia y competitividad de las pequeñas y medianas empresas frente a la creciente ola de importaciones que amenaza su existencia.

El encuentro tuvo lugar en la Comisión de Comercio, donde ya se habían reunido previamente actores de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. Durante la sesión, Juan Brugge, presidente de la comisión y diputado por Provincias Unidas, destacó la gravedad de la crisis que atraviesa la industria textil. Citando un estudio de la Universidad Tecnológica Nacional, Brugge mencionó que desde diciembre de 2023 han cerrado 754 empresas del sector, lo que representa un grave golpe para la economía local y la estabilidad laboral. La próxima reunión de la comisión se centrará en la situación de los autopartistas, lo que indica que la crisis se extiende más allá del sector textil.

Marcos Meloni, vicepresidente de la Fundación Pro Tejer, expresó su frustración durante la reunión, afirmando que a pesar de tener la capacidad para competir, las condiciones del mercado les son desfavorables. "Cazamos en el zoológico", indicó, sugiriendo que las regulaciones actuales colocan a la industria en una posición desventajosa. Por su parte, Carolina Carregal, gerente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, subrayó que las ventas en shoppings han caído en 24 de los últimos 27 meses, una tendencia que pone en evidencia la necesidad de una intervención a nivel gubernamental. Carregal también se opuso a la liberalización total de controles de importación, señalando que medidas similares en otros países han ayudado a equilibrar el campo de juego.

El informe más reciente de la Fundación Pro Tejer revela que la producción textil sufrió una caída del 33% interanual en febrero de 2026, acumulando un descenso del 36% en comparación con el año anterior. La confección de prendas también se vio afectada, con una baja del 18% respecto a 2025. Además, el uso de la capacidad instalada ha disminuido entre un 27% y un 32%, dependiendo del eslabón de la cadena productiva, lo que pone de manifiesto la crisis profunda que atraviesa el sector.

Guillermo Fasano, presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata, hizo eco de las preocupaciones de sus colegas, aludiendo a las dificultades que enfrentan las empresas del sector. "A veces siento que estamos siendo objeto de bullying: existen cupos y restricciones para todos, menos para nosotros", afirmó. Fasano insistió en la necesidad de una administración adecuada del comercio exterior y destacó que la actual estructura de costos impide a las empresas generar capacidad adquisitiva en los trabajadores.

La problemática del contrabando también fue abordada durante la reunión. Meloni alertó sobre el ingreso de más de 50 camiones diarios con productos de contrabando en las regiones del NEA y NOA, lo que agrava aún más la situación de la industria textil. En este contexto, se destacó que, a pesar de la inflación general que ha alcanzado un 10.977% entre enero de 2016 y enero de 2025, los precios de los productos textiles han aumentado un 7.968%, lo que sugiere que el sector está siendo particularmente golpeado por la situación económica actual. La urgencia de un plan de acción integral parece ser la única salida viable para evitar el colapso de la industria textil en Argentina.