En el contexto de un abril que se perfila como el más caluroso en cuatro años, India ha registrado temperaturas extremas de hasta 47 grados en varias regiones del norte, lo que ha generado una demanda eléctrica sin precedentes. Este fenómeno se produce en un escenario global marcado por la crisis de suministro energético, exacerbada por el conflicto entre Israel e Irán que ha impactado el tráfico de Gas Natural Licuado (GNL) a nivel internacional.
El 25 de abril de 2026, a las 15:38 horas, el país alcanzó un nuevo hito en su historial energético al satisfacer una demanda máxima de 256,1 gigavatios (GW), superando su anterior récord sin experimentar cortes en el suministro. Este logro fue destacado por el Gobierno indio, que también subrayó la importancia de las exportaciones de electricidad hacia naciones vecinas, que se mantienen estables a pesar de la creciente presión sobre la red eléctrica interna.
Con un incremento del 8,9% en el consumo de electricidad en comparación con el mismo mes del año anterior, la población de India, que se estima en más de 1.400 millones, se enfrenta a un desafío significativo debido al aumento de las temperaturas. El estado de Uttar Pradesh ha reportado una de las temperaturas más altas, alcanzando los 47,6 grados, una marca que no se había observado desde el inicio de los registros en 1901, según el Departamento Meteorológico de la India (IMD).
La situación se complica por la dependencia de India del GNL importado, que se ha visto restringido por el conflicto bélico en el Medio Oriente. Desde febrero, el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el transporte de GNL, ha llevado al Ministerio de Petróleo y Gas Natural a implementar regulaciones que priorizan el suministro de combustible para usos domésticos y de transporte. Esta decisión ha limitado la contribución del gas a la red eléctrica, que en este mes representa solo el 2% de la generación total.
Ante esta crisis de suministro, el Ministerio de Energía ha indicado que la demanda récord se ha cubierto principalmente a través de recursos térmicos, con un 66,9% proveniente del carbón. Además, las energías renovables, en particular la solar, han comenzado a jugar un papel significativo, aportando un 21,5% a la red. La expansión de la capacidad solar en India en la última década ha sido vital para gestionar los picos de demanda, especialmente durante las horas diurnas.
Sin embargo, el sistema energético enfrenta desafíos adicionales al caer la noche, cuando la generación solar disminuye y se incrementa la dependencia de las centrales térmicas, lo que ha derivado en varios déficits nocturnos. Esto ha provocado un aumento en los precios de la electricidad, que ha alcanzado niveles cercanos al límite regulatorio, según informes del organismo regulador del mercado.
Con el incremento de las temperaturas, las ventas de aire acondicionado han experimentado un auge del 25% a nivel nacional, siendo del 90% en algunas regiones del sur. Los proveedores de equipos como Blue Star han señalado que la demanda ha superado la oferta, con un agotamiento rápido del stock existente y retrasos en la recepción de nuevas unidades desde las fábricas. La combinación de calor extremo y una infraestructura energética bajo presión plantea serios desafíos para el futuro inmediato de India en su búsqueda de un suministro energético sostenible y confiable.



