El Gobierno de India ha expresado su fuerte condena ante el reciente ataque perpetrado contra una refinería de petróleo en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), que resultó en tres heridos de nacionalidad india. Este incidente ha generado una escalada de tensiones en la región, especialmente porque se produjo poco tiempo después de que se estableciera un alto el fuego el 8 de abril. Las autoridades emiratíes han señalado a Irán como responsable del ataque, lo que ha llevado a Nueva Delhi a exigir un cese inmediato de las hostilidades.

En un comunicado oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores de India calificó el ataque en la localidad de Fuyaira como "inaceptable" y realizó un llamado urgente al respeto de la infraestructura civil y la protección de los ciudadanos inocentes. Este tipo de incidentes no solo pone en riesgo la seguridad de los trabajadores, sino que también afecta la estabilidad de la región, que es crucial para el comercio global y el suministro energético, especialmente a través del estrecho de Ormuz.

Además de condenar el ataque, India instó a la comunidad internacional a garantizar la libre navegación en esta vital vía marítima. La importancia del estrecho de Ormuz no puede subestimarse, ya que un gran porcentaje del petróleo que se consume a nivel mundial transita por allí. Ante esta situación, el Gobierno indio ha apelado al derecho internacional como un mecanismo de protección para sus intereses y los de sus ciudadanos en el extranjero.

El Ministerio de Defensa de EAU informó que interceptó un total de 15 misiles y cuatro drones que fueron lanzados desde Irán, lo que marca la primera vez que se producen tales ataques en territorio emiratí desde la implementación de la tregua. Uno de estos drones impactó en la refinería, causando un incendio significativo y dejando a tres trabajadores indios heridos, lo que ha generado una preocupación adicional para el Gobierno de Nueva Delhi.

En respuesta a la creciente tensión, el canciller iraní, Abás Araqchí, ha advertido a Estados Unidos y a EAU sobre los peligros de una escalada militar, sugiriendo que la movilización de tropas estadounidenses en la región podría llevar a una situación de "atolladero". Araqchí subrayó que los acontecimientos en Ormuz demuestran que no hay soluciones militares para una crisis que, en su esencia, es política. Este tipo de declaraciones resalta la complejidad de la situación y la necesidad de un enfoque diplomático.

La Embajada de India en Abu Dabi ha manifestado que se encuentra en contacto con las autoridades locales para garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Este ataque se suma a una creciente lista de incidentes en la región, donde más de 2.800 proyectiles y drones iraníes han sido interceptados desde el inicio del conflicto el 28 de febrero. Hasta la fecha, más de 220 personas de diversas nacionalidades han resultado heridas y 13 han perdido la vida debido a estos ataques. La situación continúa siendo volátil y representa un desafío significativo para la estabilidad en el Medio Oriente.