La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, brindó una entrevista en su oficina, donde profundizó sobre el angustiante secuestro y posterior liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien retornó al país tras 448 días de cautiverio en Venezuela. Durante la conversación, Monteoliva compartió detalles del operativo de rescate, describiendo su primer encuentro con Gallo en Argentina y revelando una experiencia personal: hace tres décadas, ella también fue secuestrada en Colombia. "Sé de lo que hablo", enfatizó sobre el vínculo especial que estableció con el gendarme tras su regreso.
La ministra también abordó la crítica situación de la seguridad en la provincia de Buenos Aires y sugirió que la Nación podría implementar un esquema similar al Plan Bandera, utilizado en Rosario, si se logra un acuerdo con las autoridades locales. En este sentido, Monteoliva fue contundente al afirmar que "la policía de la provincia de Buenos Aires es parte del problema". Destacó la necesidad de identificar y eliminar los "focos infecciosos" dentro de la fuerza para comenzar a solucionar la crisis de seguridad que enfrenta la región.
Respecto a Gallo, Monteoliva lo describió como un hombre "entero, ansioso y deseoso de contar su historia", aunque aún marcado por el trauma del cautiverio. Reveló que el gendarme había convertido la bandera argentina en un símbolo de resistencia, buscando maneras de recrearla en su celda con materiales improvisados. Uno de los momentos más emotivos ocurrió al llegar al aeropuerto de Ezeiza, donde Gallo le preguntó a su superior: "¿Puedo llorar?". Este instante, según comentó la ministra, encapsula la profunda humanidad detrás de una experiencia cargada de dolor y soledad. Finalmente, Monteoliva expresó su preocupación por el estado de salud de Gallo antes de su vuelo a casa, subrayando que las negociaciones con el régimen venezolano fueron complejas y problemáticas.


