El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, reclamó este miércoles a las comunidades autónomas que hagan “un gesto de solidaridad” ante el reparto de menores migrantes no acompañados. El dirigente sostuvo además que existe “un real decreto que hay que cumplir” y dijo comprender las reservas expresadas por algunos gobiernos autonómicos frente a esa distribución, tras la crisis migratoria registrada en Ceuta.
“Yo comprendo a mis compañeros, entiendo que ahora mismo habrá que hacer un gesto de solidaridad y entiendo que hay un real decreto que habrá que cumplir”, afirmó Imbroda. Al mismo tiempo, pidió “poner pie en pared” y comenzar a abordar el problema desde su origen, al considerar que existe “un problema de estructura de fondo”.
“Lo que no podemos hacer tampoco es que vengan muchos chicos por oleadas. No está regulado, no está controlado, no está bien. Y luego sufren ellos”, sostuvo. El presidente melillense también planteó explorar un acuerdo con Marruecos para el retorno de los menores, “con todas las cautelas y observaciones posibles que marca el derecho internacional”. Según indicó, Melilla tiene alrededor de 165 menores bajo su responsabilidad, pese a contar con una capacidad de acogida de 83 plazas. Imbroda señaló que la situación más grave no se encuentra en Melilla, sino en Ceuta, tras la entrada masiva de migrantes desde Marruecos durante la semana pasada.



