La delegación de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA) propuso este miércoles que los países del hemisferio adopten medidas colectivas frente a lo que calificó como un “asalto de la dictadura” de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra las libertades del pueblo nicaragüense.

“Las palabras solas no han funcionado. La acción llega tarde”, sostuvo Washington al cuestionar la deriva autoritaria del binomio que ejerce como copresidentes de Nicaragua. La posición estadounidense se conoció en el marco de las críticas a una reforma constitucional impulsada por Ortega y Murillo, a la que se atribuye el objetivo de inhabilitar a la oposición y prolongar su permanencia en el poder.

“Murillo y Ortega están reescribiendo la Constitución de Nicaragua, de nuevo, para extender su mandato y excluir a amplios sectores de nicaragüenses de la vida política. Esto no es reforma, es autoritarismo”, afirmó Estados Unidos. La delegación añadió que las naciones del hemisferio deben tomar medidas para hacer frente a esa situación.

La propuesta cuenta con el respaldo de Argentina, Costa Rica, Panamá y Paraguay. Además, Estados Unidos sostuvo que “cualquier plebiscito que carezca de elecciones multipartidistas no es democrático” y planteó que los ministros de Relaciones Exteriores de la OEA se reúnan para definir una respuesta frente a “la amenaza que representa la dictadura de Murillo-Ortega para la paz y la seguridad regionales”.

Michael Kozak, responsable de la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental, remarcó que “Estados Unidos no puede seguir actuando solo contra la amenaza que” representa el gobierno nicaragüense. La declaración quedó vinculada al pedido de una acción regional coordinada, más allá de los pronunciamientos individuales.