El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha reafirmado recientemente el compromiso de su empresa con el desarrollo energético de Brasil. Durante una reunión con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en el marco de la cumbre bilateral entre España y Brasil celebrada en Barcelona, Galán destacó la significancia de las inversiones realizadas por la multinacional en el país sudamericano. En el último año, Iberdrola ha desembolsado alrededor de 30.000 millones de reales brasileños, equivalentes a más de 5.000 millones de euros, lo que refleja una fuerte apuesta por el mercado brasileño.

En el encuentro, Galán no solo presentó un balance de las inversiones ya realizadas, sino que también comunicó las intenciones futuras de la compañía. Iberdrola se propone continuar con su plan de expansión, con un enfoque particular en la modernización de las infraestructuras eléctricas del país. Esto incluye la electrificación de zonas menos favorecidas, como el oeste del estado de Bahía, buscando proporcionar acceso a energía que sea no solo segura y competitiva, sino también sostenible y limpia para hogares e industrias, incluyendo el sector agroalimentario.

Con esta serie de inversiones, Iberdrola se posiciona como el mayor inversor en el sector eléctrico de Brasil, con un total de activos que ascienden a cerca de 120.000 millones de reales, lo que se traduce en aproximadamente 20.400 millones de euros. Este volumen de inversión permite a la empresa servir a una población de más de 45 millones de personas a través de sus operaciones en varias regiones del país. Iberdrola opera en estados clave como Bahía, Rio Grande do Norte, Pernambuco, Sao Paulo y Mato Grosso do Sul, además de en la capital, Brasilia.

La expansión de Iberdrola en Brasil no se limita a la distribución eléctrica. A través de su filial Neoenergia, la compañía está presente en un total de 18 estados y en el Distrito Federal, con una vasta red de más de 725.000 kilómetros de líneas de distribución eléctrica y 8.000 kilómetros de líneas de transporte. Además, cuenta con una capacidad de generación renovable de 3.600 megavatios, destacándose en la producción hidroeléctrica, lo que subraya su compromiso con las energías limpias.

La participación activa de Iberdrola en el sector eléctrico brasileño no solo contribuye al desarrollo económico del país, sino que también responde a las crecientes demandas de energía de una población en constante crecimiento. La inversión en infraestructura energética es crucial para el progreso de Brasil, especialmente en un contexto donde la sostenibilidad y el acceso a energía limpia son cada vez más relevantes.

La reunión entre Galán y Lula da Silva representa un paso significativo en la consolidación de la relación entre España y Brasil en términos de cooperación energética. La continuidad de estas inversiones no solo beneficiará a Iberdrola, sino también al país anfitrión, al impulsar el crecimiento industrial y mejorar la calidad de vida de millones de brasileños, asegurando un futuro energético más sostenible y accesible.