En Saná, el movimiento hutí de Yemen expresó su satisfacción por la reciente elección de Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Alí Jamenei, como nuevo líder supremo de Irán. Este nombramiento fue calificado por el grupo como una "nueva victoria para la Revolución Islámica", lo que refleja el apoyo que los hutíes brindan a Teherán en un contexto complejo de tensiones regionales.
A través de un comunicado, el politburó hutí aplaudió la designación de Mojtaba, a quien describieron como un líder dotado de "fe, sabiduría y coraje". Los hutíes manifestaron su confianza en que su dirección fortalecerá la posición de Irán en la lucha contra lo que consideran una "agresión estadounidense-israelí" y la "arrogancia global" que enfrentan.
Desde 2014, los hutíes, un grupo rebelde chií alineado con Irán, han mantenido un control significativo en el noroeste de Yemen, incluyendo la capital, Saná. La reciente sucesión en Irán, la primera en su historia por línea hereditaria, se produce tras el trágico fallecimiento del ayatolá Alí Jamenei, que fue víctima de ataques aéreos israelíes. La Asamblea de Expertos, compuesta por 88 miembros, fue la encargada de elegirlo, y diversos sectores políticos iraníes apoyaron esta decisión en busca de estabilidad en medio de las tensiones con Estados Unidos e Israel.



