El Parlamento de Honduras ha dado luz verde al Presupuesto General de Ingresos y Egresos para el año 2026, que alcanzará la cifra de 444.265,8 millones de lempiras, equivalentes a aproximadamente 16.758,4 millones de dólares. Esta aprobación se concretó el pasado martes y fue el resultado de un consenso entre los principales partidos políticos del país, incluyendo el Partido Nacional, que ejerce el poder, el Partido Liberal y las agrupaciones minoritarias como la Democracia Cristiana y el partido Innovación y Unidad Socialdemócrata.

La votación, que contó con el respaldo de unos 90 de los 128 diputados, dejó a los 35 representantes del partido Libertad y Refundación (Libre) en la oposición, quienes decidieron abstenerse. Algunos de estos legisladores expresaron su descontento, señalando que el presupuesto aprobado para 2026 supera al de 2025, el cual fue sancionado durante la gestión de la expresidenta Xiomara Castro, lo que ha generado un debate sobre la viabilidad y la sostenibilidad de las finanzas públicas del país.

El Ministro de Finanzas, Emilio Hernández, quien estuvo presente durante la sesión legislativa, aclaró que el nuevo presupuesto es, en realidad, inferior en 25.000 millones de lempiras (aproximadamente 943 millones de dólares) al presupuesto del año anterior. Hernández destacó que este ajuste busca asegurar un control más estricto del gasto público y fomentar una estabilidad económica que evite los excesos que caracterizaron administraciones pasadas.

"Nuestra meta es construir finanzas sanas", subrayó el Ministro, enfatizando la necesidad de un enfoque responsable en la gestión de los recursos del Estado. En este contexto, el proyecto de presupuesto ha sido diseñado con un enfoque en áreas críticas como salud, educación, seguridad y defensa, donde se han previsto incrementos significativos en las asignaciones presupuestarias.

Es importante señalar que el presupuesto nacional de 2026, que por ley debía ser aprobado entre septiembre y diciembre de 2025, se había retrasado debido a la falta de convocatoria a sesiones ordinarias por parte del entonces presidente del Parlamento, Luis Redondo. Esta situación generó incertidumbre en el ámbito político y económico, ya que la falta de un marco presupuestario claro puede afectar la planificación y ejecución de políticas públicas.

En octubre, Redondo constituyó una Comisión Permanente con amplios poderes, integrada únicamente por nueve de los 128 diputados, lo que generó críticas y cuestionamientos sobre la representatividad y la transparencia en el proceso legislativo. Hernández, al presentar el nuevo presupuesto, reafirmó que más del 70% de los recursos provendrán de la recaudación de tributos nacionales, lo que indica un esfuerzo por fortalecer la autarquía fiscal del Estado y disminuir la dependencia de financiamiento externo.

Con esta aprobación, Honduras busca establecer un marco fiscal que permita enfrentar los desafíos económicos venideros y garantizar la sostenibilidad de sus programas sociales. La atención ahora se centra en la implementación efectiva del presupuesto y en la capacidad del gobierno para cumplir con las promesas de inversión en áreas clave que impactan directamente en la calidad de vida de sus ciudadanos.