En una reciente comparecencia ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Hillary Clinton manifestó su descontento con las preguntas que recibió, las cuales se desvió hacia teorías conspirativas, como los OVNIs y el conocido 'Pizzagate'. Clinton, quien participó en una sesión cerrada relacionada con la investigación del caso Jeffrey Epstein, subrayó que la audiencia no cumplió con su propósito original y lamentó la falta de transparencia, ya que había solicitado que la sesión fuera pública.

La exsecretaria de Estado expresó que la dirección que tomó el interrogatorio resultó improductiva, afirmando: "Al final, todo se ha vuelto bastante inusual porque me han empezado a preguntar sobre los ovnis y sobre una serie de cuestiones sobre el 'Pizzagate'", a lo que calificó como una de las teorías conspirativas más despreciables. Tanto ella como su esposo, el expresidente Bill Clinton, habían solicitado que la comparecencia se realizara en un formato abierto, una petición que no fue atendida por el Comité.

Clinton defendió su relación con Epstein y Ghislaine Maxwell, asegurando que nunca se encontró con Epstein y que su conexión con Maxwell se limitaba a encuentros sociales. Además, enfatizó que los registros del Departamento de Justicia no contenían pruebas que involucraran a Bill Clinton en los crímenes de Epstein. Finalmente, reafirmó que no volverá a comparecer ante el Comité, destacando la necesidad de mayor transparencia en estos procesos y agradeciendo al presidente del Comité, James Comer, por las preguntas pertinentes que se realizaron durante la audiencia.