El Movimiento de Resistencia Islámica, conocido como Hamás, ha emitido una declaración este viernes, último día del Ramadán, en la que denuncia la colonización y judaización de Jerusalén por parte de Israel. El grupo sostiene que esta festividad musulmana se ha desarrollado en un contexto de creciente tensión en la región, describiendo la situación como un intento sistemático de debilitar la voluntad de los pueblos árabes.

En su comunicado, Hamás destaca que el Día Internacional de Jerusalén pone de manifiesto la naturaleza del conflicto, haciendo hincapié en que la violencia en la región ha alcanzado niveles alarmantes. Este año, por primera vez desde 1967, se ha restringido el acceso a la mezquita de Al Aqsa a los fieles durante el mes sagrado, lo que representa una grave violación de los derechos de los musulmanes, según el movimiento.

Hamás también ha subrayado que las acciones israelíes no son meros incidentes aislados, sino parte de un plan más amplio destinado a desmantelar la resistencia de los pueblos de la región. En este contexto, han hecho un llamado a la unidad entre naciones árabes e islámicas para apoyar a los defensores de Jerusalén y Al Aqsa, enfatizando que la defensa de estas ciudades sagradas es una responsabilidad compartida y fundamental para la justicia en la región.