El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, ha hecho un llamado urgente al Gobierno nacional para que se asegure el suministro de gas en el norte del país, en vista de la llegada del invierno. En un video compartido en sus redes sociales, Sáenz expresó su preocupación por la incertidumbre que enfrenta la región cada año con la llegada de las bajas temperaturas, un fenómeno que se repite sin que se ofrezcan soluciones definitivas por parte de las autoridades. "No podemos seguir siendo argentinos de segunda", enfatizó el mandatario, subrayando la necesidad de que el norte sea tratado con equidad en materia de abastecimiento energético.

El reclamo de Sáenz se fundamenta en la larga historia de la provincia en la contribución a la matriz energética nacional. Según el gobernador, Salta ha sido durante décadas una fuente vital de gas para el país, y es inconcebible que ahora sus habitantes deban mendigar por un recurso del cual han sido históricamente proveedores. "Desde nuestra tierra ha salido energía para abastecer y hacer crecer al país. Por eso, no podemos aceptar que hoy tengamos que estar mendigando algo que históricamente aportamos los salteños", afirmó con firmeza.

El impacto de la falta de suministro de gas es crítico para miles de familias, comercios e industrias en el norte argentino, quienes ven comprometidas sus actividades diarias y su planificación productiva debido a la inestabilidad en el abastecimiento. Sáenz demandó previsibilidad y respuestas efectivas para la región, argumentando que el norte argentino merece ser considerado con la misma seriedad que otras áreas del país. "Lo que estamos pidiendo no es un privilegio, es lo que le corresponde a nuestra gente", concluyó el gobernador, reafirmando su compromiso de elevar el reclamo ante las instancias correspondientes.

La denuncia de Sáenz se produce en un contexto marcado por restricciones en el sistema nacional de gas. Desde el 28 de abril, las principales distribuidoras en la zona metropolitana de Buenos Aires, como Naturgy y Metrogas, implementaron limitaciones en la venta de GNC, restringiendo el servicio interrumpible para estaciones de servicio e industrias. Esta medida se tomó para evitar una caída de presión en los gasoductos ante el primer episodio de frío polar del año, lo que demuestra la fragilidad del sistema gasífero y la necesidad urgente de soluciones.

La situación en el norte argentino es alarmante, ya que se enfrenta a problemas estructurales más graves que los que se observan en la capital y sus alrededores. Con proyectos de infraestructura, como la reversión del Gasoducto Norte, aún en desarrollo, provincias como Salta, Jujuy y Tucumán se encuentran en un estado de escasez que ya está repercutiendo en diversas industrias, incluyendo la agroindustria y la fabricación. Este contexto otorga un sentido de urgencia al reclamo de Sáenz, que no solo se trata de una advertencia, sino de una necesidad crítica que no puede seguir siendo ignorada.

La inquietud del gobernador ha encontrado eco en el sector privado, donde la Unión Industrial de Salta (UIS) ha emitido un comunicado advirtiendo sobre las dificultades que enfrentan las empresas en sus negociaciones contractuales. Según el informe, la falta de infraestructura adecuada para el transporte de gas desde Vaca Muerta hacia el norte, sumada a la prioridad que el sistema otorga a la demanda residencial durante los meses fríos, podría resultar en restricciones para industrias clave como la cerámica, los ingenios, las curtiembres y la minería. Esto pone de manifiesto la necesidad de un enfoque integral que contemple tanto las demandas residenciales como las necesidades de las industrias del norte.

De este modo, el reclamo de Gustavo Sáenz resuena no solo como una demanda local, sino como un llamado a la justicia y la equidad en el suministro de un recurso esencial para el desarrollo de la región. La respuesta del Gobierno nacional será clave no solo para mitigar el impacto del invierno, sino también para sentar las bases de un futuro más sostenible y equitativo para el norte argentino.