En un contexto de crisis fiscal, los mandatarios provinciales radicales Leandro Zdero (Chaco), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Juan Pablo Valdés (Corrientes) se reunirán este jueves en Resistencia, Chaco, con el objetivo de articular esfuerzos y presentar una agenda común de demandas al Gobierno Nacional. Este encuentro surge en respuesta a una preocupante situación económica que afecta a las provincias, agravada por las políticas de recorte implementadas por la administración del presidente Javier Milei desde su asunción en agosto pasado. Los gobernadores han denunciado que estas decisiones constituyen una forma de presión política, afectando gravemente la capacidad de inversión y el bienestar de los ciudadanos en sus respectivos distritos.
Desde la llegada de Milei al poder, se ha observado una drástica reducción de la coparticipación federal, lo que ha llevado a la paralización de obras de infraestructura en todo el país. Esta estrategia ha sido criticada no solo por los gobernadores radicales, sino también por mandatarios de otras fuerzas políticas, quienes sostienen que la falta de recursos está diseñada para coaccionar a las provincias, ofreciendo posteriormente fondos a cambio de apoyo en el Congreso. Esta situación ha generado una creciente preocupación entre los líderes provinciales, quienes ven en la reunión de Resistencia una oportunidad para unificar sus voces y presentar un frente común ante el Gobierno.
La situación es particularmente crítica en Corrientes, donde el gobernador Valdés ha señalado una caída real en los recursos coparticipables de cerca de $10.000 millones solo en el mes de junio. Similarmente, Chaco y Santa Fe enfrentan desafíos económicos severos, con obras viales nacionales paralizadas y recortes en subsidios energéticos que han impactado directamente en los servicios públicos. Estas circunstancias han llevado a los gobernadores a buscar una solución colectiva en lugar de continuar con negociaciones individuales que han resultado poco efectivas hasta ahora.
Este encuentro no es un hecho aislado. De hecho, representa el segundo capítulo de una serie de reuniones que comenzó en mayo en Rosario, donde los gobernadores expresaron su preocupación por los recortes en los fondos nacionales y la paralización de proyectos de infraestructura. Sin embargo, a diferencia de la reunión anterior, los tres gobernadores comparten un contexto geográfico y económico que los hace interdependientes, lo que podría fortalecer su posición frente al Gobierno Nacional.
En una reciente declaración, Valdés comentó sobre la relevancia de la reunión, afirmando que acompañará a Zdero y Pullaro en la presentación de sus reclamos. Este esfuerzo conjunto simboliza un cambio en la dinámica de la relación entre las provincias y el Gobierno, ya que hasta ahora Milei había optado por negociar con cada gobernador por separado, aprovechando las diferencias y urgencias de cada región. La cumbre en Resistencia busca modificar esta estrategia, presentando una agenda unificada que contemple no solo la infraestructura, sino también aspectos clave como la producción, el transporte, la conectividad y el desarrollo regional.
Es posible que los gobernadores incluyan en su agenda un capítulo sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay, un corredor esencial para el comercio exterior argentino que ha sido concesionado a la empresa Jan de Nul. Esta vía fluvial es crucial, ya que representa el 80% del comercio exterior del país, y su gestión es un tema de interés que podría ser abordado en la reunión. Los mandatarios pretenden que la discusión sobre la hidrovía y otros proyectos de infraestructura no se limite a gestiones aisladas, sino que se contemple como parte de un desarrollo regional más amplio y cohesionado.
La reunión de Resistencia no solo refleja la urgencia de los gobernadores ante la situación actual, sino que también marca un hito en la búsqueda de una mayor equidad en la distribución de recursos y obras entre las provincias. La colaboración y la unión de estos mandatarios podrían ser clave para revertir las políticas de recorte y garantizar un mejor futuro para sus ciudadanos, quienes sufren las consecuencias de las decisiones tomadas en la esfera nacional.



