La senadora del Frente Renovador, Malena Galmarini, presentó un nuevo proyecto de ley que busca prohibir el uso de teléfonos celulares en las cárceles de la provincia de Buenos Aires. Esta iniciativa, presentada el viernes, también incluye la instalación de inhibidores de señal en todas las unidades penitenciarias, con el objetivo de frenar prácticas delictivas como estafas y extorsiones que han proliferado en estos espacios.
Galmarini argumentó que "el sistema penitenciario no puede convertirse en un centro desde donde se ejecuten delitos". La legisladora enfatizó que las cárceles no deben funcionar como "call centers del crimen", haciendo hincapié en la necesidad de controlar el ingreso de dispositivos móviles y en la importancia de realizar requisas tecnológicas permanentes.
El proyecto propone que los internos no puedan tener acceso a teléfonos celulares ni a otros dispositivos tecnológicos, garantizando así una supervisión más efectiva de las comunicaciones. "El que está en prisión debe cumplir su condena y no continuar delinquiendo desde su celda", sostuvo la senadora, quien también destacó que detrás de cada llamada extorsiva hay víctimas que sufren angustia y pérdidas económicas. La propuesta se enmarca en una serie de iniciativas similares que ya circulan en la Legislatura bonaerense, buscando un enfoque más firme contra el delito organizado desde las cárceles.



