Recientes declaraciones de organismos como UNICEF, la Sociedad Argentina de Pediatría y la Sociedad Argentina de Nutrición han levantado una voz de alerta ante la posible derogación de la ley de Etiquetado Frontal de alimentos, propuesta por el presidente Javier Milei. En un conversatorio que tuvo lugar este lunes, un grupo de especialistas del ámbito académico, legislativo y de la sociedad civil se unieron para discutir las implicancias que tendría esta medida. Los expertos coincidieron en que el lobby de la industria alimentaria representa un desafío significativo y señalaron que esta legislación es una herramienta crucial para avanzar hacia un equilibrio fiscal, algo que el actual gobierno de La Libertad Avanza sostiene como fundamental. La experiencia de Chile, que implementó una legislación similar durante un gobierno de derecha, se presentó como un modelo a seguir para la región.

Durante el encuentro, titulado "Entornos alimentarios saludables para niños, niñas y adolescentes", Rafael Ramírez, representante de UNICEF Argentina, subrayó que la propuesta de derogar la ley de Etiquetado Frontal, promovida por Milei en el Senado, debería ser analizada con seriedad. El objetivo, según Ramírez, es asegurar que todos los involucrados comprendan la magnitud de las decisiones que se están tomando en torno a la salud pública. Este encuentro se centró en los impactos negativos que podría traer la eliminación de la normativa, la cual establece la obligación de incluir octógonos negros en los envases de productos alimenticios y bebidas, advirtiendo sobre el contenido excesivo de azúcares, sodio, grasas y calorías.

Desde UNICEF, se enfatizó que cualquier revisión del marco normativo relacionado con la alimentación y nutrición debe garantizar que las herramientas que promueven hábitos saludables permanezcan vigentes y se fortalezcan. Mauro Brero, asesor Senior en Nutrición de UNICEF, presentó datos alarmantes que indican que, a partir de 2025, se estima que habrá más niños con obesidad que con bajo peso a nivel global. Esta estadística subraya la relevancia de la ley de Etiquetado Frontal, la cual busca mitigar la malnutrición infantil, un problema que se ha agravado en las últimas décadas.

Brero también destacó que desde el año 2000 hasta el 2025, la cantidad de niños con obesidad se ha triplicado a nivel mundial. Este aumento, según el especialista, se debe en gran medida a la amplia disponibilidad de productos alimentarios no saludables y a la falta de información clara y accesible sobre ellos. En este sentido, hizo hincapié en dos aspectos fundamentales: la dificultad para interpretar la información en los envases y la influencia de la publicidad dirigida a promover alimentos poco saludables, que exacerban el problema de la mala alimentación entre los más jóvenes.

La ley argentina, además de exigir que los productos dejen en claro su contenido a través de octógonos, también prohíbe que los envases de productos con estas advertencias incluyan personajes infantiles o promesas engañosas de regalos. Esto busca limitar la capacidad de la publicidad para atraer a los niños hacia opciones alimenticias perjudiciales, un aspecto que es crucial en la formación de hábitos alimentarios saludables desde una edad temprana.

Por último, Brero trajo a colación uno de los puntos que el gobierno actual enfatiza: el equilibrio fiscal. En este sentido, el especialista mencionó un estudio que sugiere que mantener la ley de Etiquetado Frontal no solo beneficia la salud pública, sino que también puede contribuir a un mejor manejo de los recursos económicos del Estado. La derogación de esta ley podría tener efectos negativos no solo en la salud de la población, sino también en la sostenibilidad fiscal del país, un aspecto que merece ser considerado en el debate actual.