Un grupo de exdirigentes de Vox ha lanzado un manifiesto en el que solicitan la realización de un congreso extraordinario para debatir el futuro del partido. Esta iniciativa surge en respuesta a los recientes cambios en la orientación política de la organización, con el objetivo de clarificar su alineación con los principios fundacionales. La convocatoria busca abrir un espacio de autocrítica y revisión, donde todos los afiliados puedan participar en la discusión sobre la estrategia y el funcionamiento interno del partido, especialmente tras episodios recientes de tensiones y expulsiones.
El texto, divulgado la noche del miércoles, establece la necesidad de organizar un congreso con plazos y reglas claras que permita una revisión exhaustiva de la estructura interna de Vox. Los firmantes proponen un debate profundo sobre temas cruciales como el liderazgo, la organización y la estrategia política, sin presentar alternativas de nombres ni declararse en oposición al partido. En este sentido, enfatizan que la lealtad debe ser hacia las ideas y no hacia las personas, lo que sugiere un cambio de enfoque en la dinámica interna.
Además, los críticos expresan su preocupación por la concentración del poder dentro de Vox y la falta de controles internos, lo que, según ellos, ha llevado a consecuencias visibles. Resaltan la necesidad de una mayor transparencia en posibles organizaciones opacas vinculadas a intereses económicos. Junto al manifiesto, se ha incluido un formulario para que tanto los afiliados actuales como los anteriores puedan expresar su opinión y participar en este proceso de reflexión y autocrítica.



