El programa Global Entry, que permite un ingreso más rápido a Estados Unidos para viajeros preaprobados y considerados de bajo riesgo, fue reactivado el 11 de marzo a las 5:00 AM (hora del Este). Esta reanudación se produjo tras una interrupción que se extendió por más de dos semanas, provocada por el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), informaron diversas fuentes.

La suspensión del programa se debió a desacuerdos en el Congreso sobre la financiación del DHS. Durante este periodo, muchos viajeros internacionales experimentaron largas esperas en los aeropuertos, mientras que miles de agentes de seguridad del transporte continuaron trabajando sin recibir su salario habitual. El cierre parcial comenzó el 13 de febrero, cuando el Congreso no logró aprobar el presupuesto necesario, lo que llevó a la suspensión de Global Entry el 22 de febrero.

Aproximadamente 18 millones de viajeros se vieron afectados por la inactividad del programa en los 79 puntos de entrada habilitados, enfrentando esperas de hasta tres horas. Las autoridades estadounidenses reconocieron que estas demoras fueron consecuencia de la situación política y la presión sobre el presupuesto del DHS. La reactivación del programa fue bien recibida por la industria turística y las aerolíneas, aunque se advirtió que se necesita un apoyo adicional para los empleados aeroportuarios que trabajaron sin salario durante este tiempo.