El gobierno estadounidense, bajo la administración de Trump, está intensificando sus esfuerzos por acceder a las vastas reservas de minerales y oro de Venezuela. Estas riquezas, sin embargo, se encuentran en áreas de difícil acceso, dominadas por grupos criminales que operan en la selva venezolana.
Durante una reciente visita a Caracas, el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, se reunió con varios representantes de empresas mineras y otros sectores estadounidenses para discutir la posibilidad de incrementar la explotación de estos recursos. Este encuentro se enmarca dentro de una serie de reuniones entre funcionarios de alto rango del país norteamericano y el nuevo gobierno interino venezolano, liderado por Delcy Rodríguez, que busca atraer inversiones extranjeras.
Rodríguez, en su encuentro con Burgum, se comprometió a acelerar los trámites necesarios para facilitar el acceso de empresas estadounidenses a los minerales del país. Anunció la presentación de un nuevo proyecto de ley que permitiría a inversores extranjeros extraer oro y otros minerales valiosos. Además, la visita de Burgum coincide con el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, lo que podría abrir nuevas oportunidades para la economía venezolana, en un contexto marcado por la histórica crisis que enfrenta el país sudamericano.



