Durante el mes de enero, España registró un total de 27.476 nacimientos, lo que representa un incremento del 2,4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, este número sigue sin alcanzar los 30.000 partos mensuales, una cifra que no se observa desde octubre de 2021. La tendencia muestra un ligero repunte en la natalidad, aunque aún está lejos de los niveles previos a la caída demográfica que se ha experimentado en los últimos años.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) indicó que el aumento se debe, en parte, a la mayor cantidad de nacimientos de madres mayores de 40 años, que sumaron 1.451 en enero. Este dato es significativo, ya que marca el cuarto mes consecutivo en el que las madres de este grupo de edad superan en número a las que tienen menos de 25 años. En contraste, las cifras para las madres jóvenes son de 1.051 para el rango de 20 a 24 años y 210 para menores de 20, lo que pone de manifiesto el retraso en la maternidad en el país.

Además, el informe del INE revela que la mortalidad también ha mostrado un aumento, con 46.379 fallecimientos en el primer mes del año, lo que se traduce en un saldo vegetativo negativo de 18.903 personas. Este fenómeno reafirma la tendencia demográfica descendente que afecta al país, con un número acumulado de defunciones de 88.816 en las primeras nueve semanas de 2023. Las estadísticas de mortalidad reflejan una notable diferencia por género y edad, destacando el mayor número de muertes entre hombres en las franjas de edad más avanzada.

Con estos datos, se evidencia un escenario complejo en el que, pese a un aumento en los nacimientos, la población sigue enfrentando desafíos significativos en su crecimiento y longevidad.