Santiago de Compostela (España) - El presidente del Consejo Económico y Social de España, Antón Costas, hizo un llamado a las empresas para que no consideren a la inmigración solo como una fuente de mano de obra. En su intervención, Costas enfatizó la importancia de que las empresas asuman un compromiso activo en la formación de los migrantes y en la mejora de sus condiciones laborales, ya que estos trabajadores a menudo enfrentan precariedad.

Costas abogó por un Pacto de Estado en materia de Migración, el cual debería ofrecer una visión equilibrada y realista que reconozca la migración como un fenómeno estructural que forma parte de la convivencia social. En su discurso, destacó la alarmante brecha salarial que afecta a los migrantes en situación irregular, que puede persistir hasta cinco años después de su llegada a España, según datos del CES, un organismo que integra a sindicatos y empresarios.

El presidente también hizo hincapié en la vulnerabilidad adicional que sufren las mujeres migrantes y la necesidad de regular los flujos migratorios. En este contexto, presentó el informe 'La realidad migratoria en España: prioridades para las políticas públicas', que señala que el mercado laboral español necesitará incorporar a 2,4 millones de personas en la próxima década, posicionando a los trabajadores extranjeros como clave para satisfacer esta demanda. Recientemente, el Gobierno español aprobó un proceso de regularización extraordinaria para migrantes en situación irregular, destinado a aquellos con al menos cinco meses de residencia y sin antecedentes penales.