El sector agrícola de Cataluña se prepara para una jornada decisiva este viernes, donde los agricultores y ganaderos de la región acudirán a las urnas para elegir a sus representantes en un entorno marcado por importantes desafíos. La amenaza de la expansión de la peste porcina africana, el impacto del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, y las dificultades para garantizar un relevo generacional en el campo son algunos de los temas que preocupan a los votantes.
La Generalitat y las organizaciones involucradas, como Unió de Pagesos, Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya, la Associació Agrària de Joves Agricultors, Unió de Petits Agricultors i Ramaders y la nueva Assemblea Pagesa, tienen como objetivo movilizar a más de 21.000 electores. Las mesas de votación estarán habilitadas desde las 9 hasta las 19 horas, distribuidas en 430 ubicaciones a lo largo del territorio catalán, con una parte significativa de ellas ubicadas en oficinas del Departamento de Agricultura.
En las elecciones anteriores, Unió de Pagesos fue la lista más votada, obteniendo más del 55% de los votos. Este año, se suma la Assemblea Pagesa al proceso electoral, mientras que Revolta Pagesa ha decidido no participar y ha instado al voto nulo. Las expectativas son altas, y los líderes del sector han señalado la necesidad de establecer precios justos, un mayor control sobre la fauna cinegética y políticas que favorezcan a los jóvenes que ingresan al sector agrícola como cuestiones prioritarias en la agenda actual.



