El Teatro Real vibró con la magia de las hadas y duendes en el estreno de 'El sueño de una noche de verano', una adaptación operística de la célebre comedia de William Shakespeare, realizada por Benjamin Britten. Esta producción, que vuelve a presentarse en el escenario después de dos décadas, fue inaugurada el pasado martes con un nuevo montaje a cargo de Deborha Warner y la dirección musical de Ivor Bolton, quienes recibieron una calurosa ovación del público.

La velada contó con la asistencia de importantes figuras políticas, entre las que se encontraban el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, así como el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Diego Martínez Belío, y el secretario de Estado de Justicia, Manuel Olmedo Palacios, entre otros. El montaje ha sido elogiado por su capacidad de realzar la atmósfera mágica y surrealista de la obra, gracias a la colaboración del escenógrafo Christof Hetzer y el trabajo de iluminación de Urs Schönebaum, complementado por el vestuario del figurinista Luis Filipe Carvalho.

Los vestuarios, que destacan por su romanticismo y la diferenciación entre los grupos de personajes, juegan un papel fundamental en la narrativa, especialmente en las faldas de tul iluminadas y las flores bordadas. La participación de niños y adolescentes, quienes encarnan a las hadas y duendes, también ha sido muy aclamada. El coro infantil Pequeños Cantores de la ORCAM, junto a otros jóvenes actores, fue recibido con casi diez minutos de aplausos al finalizar la función, reflejando la conexión especial que lograron establecer con el público en cada escena.

La adaptación de Britten mantiene la esencia de la historia original, respetando el texto de los personajes con la excepción de una única línea. La producción se abre en el bosque, marcando un cambio respecto a la corte de Atenas, y desarrolla la acción a través de cuatro mundos: la corte, el de las hadas, el de los rústicos y el de los amantes, entrelazando sus historias en un juego de confusiones y deseos que cautivó a todos los presentes.