El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se encuentra en alerta máxima ante la inminente reducción de personal y recursos, lo que podría tener graves repercusiones en la seguridad de la aeronavegación en Argentina. En una reciente entrevista, las meteorólogas Carolina González Moringo y Yanina García Skabar expresaron su preocupación por el paro general convocado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para el 24 de abril, que podría interrumpir la provisión de datos climáticos esenciales para la navegación aérea.

González Moringo, con más de 15 años de experiencia en el SMN, enfatizó la importancia histórica de la institución, que fue fundada en 1872 por Domingo Faustino Sarmiento. "Nuestra misión es proteger a la población y facilitar la toma de decisiones en sectores clave como el transporte, la energía y la agricultura. Sin embargo, la reducción de personal pone en riesgo esta misión", advirtió la meteoróloga. El SMN, que ha sido un pilar en la provisión de información climática, enfrenta ahora recortes que podrían debilitar su capacidad operativa.

La situación se agrava al considerar que, de acuerdo a los últimos informes, el número de empleados del SMN ha disminuido drásticamente en los últimos meses. En febrero de 2024, la plantilla contaba con 1.155 trabajadores, pero actualmente solo quedan alrededor de 980, tras despidos que han afectado a casi 200 personas. Este ajuste se suma a un panorama ya complicado, donde se prevé que, si se concretan los despidos anunciados, el personal se reduzca a cerca de 700, poniendo en riesgo la continuidad de los servicios que ofrecen.

García Skabar subrayó que la operación del SMN es continua, funcionando las 24 horas del día, todos los días del año. "En el caso de que se lleve a cabo la reducción de personal y el paro, perderemos mediciones cruciales y habrá momentos en los que no podremos ofrecer información meteorológica. Esto afectará directamente la calidad de los servicios que brindamos", afirmó. La falta de datos meteorológicos precisos podría ser un factor determinante en la seguridad de los vuelos, un aspecto que la comunidad aeronáutica no puede permitirse ignorar.

El impacto del paro convocado para el 24 de abril puede ser devastador para la aviación nacional. González Moringo fue clara al señalar que, si se concreta la medida de fuerza, no se podrán realizar vuelos entre las 5 y las 12, ya que los aviones dependen de informes meteorológicos oficiales para operar. Sin estos datos, las aerolíneas no pueden garantizar la seguridad de sus operaciones, lo que podría llevar a la suspensión de vuelos y afectar a miles de pasajeros.

Las meteorólogas también advirtieron sobre la precarización laboral que se deriva de estos despidos, que no solo afectan la operatividad del servicio, sino que también deterioran las condiciones de trabajo de los empleados restantes. "La reducción de personal no solo implica una carga mayor para los que quedan, sino que también afecta la moral del equipo y su capacidad para cumplir con las exigencias del servicio público", concluyó García Skabar.

En un contexto donde el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes, la sociedad debe estar atenta a las implicancias de estos recortes en un organismo que tiene el deber de salvaguardar la seguridad de la población y el desarrollo del país. La situación actual del SMN no solo es un problema para los trabajadores y la institución, sino también una cuestión de interés público que afecta a todos los argentinos.