En la última sesión extraordinaria del Senado, se aprobaron importantes modificaciones a la Ley de Glaciares, dejando su futuro en manos de la Cámara de Diputados. La votación resultó en 41 votos a favor y 31 en contra, con la abstención de la senadora neuquina Julieta Corroza. Este proyecto ha generado divisiones en varias bancadas, aunque La Libertad Avanza, liderada por Patricia Bullrich, se mostró unánime en su apoyo.

Los legisladores del interbloque cristinista, como Lucía Corpacci (Catamarca) y Sergio Uñac (San Juan), respaldaron la propuesta del Gobierno, al igual que algunos ex miembros del kirchnerismo que se separaron recientemente. Un punto controvertido fue el artículo séptimo, que otorga a cada provincia la facultad de designar la autoridad competente para identificar los glaciares y el ambiente periglacial en su territorio, siempre que no se trate de áreas protegidas por la ley de Parques Nacionales.

Los defensores de la ley argumentan que los recursos hídricos son propiedad de cada distrito y minimizan los posibles conflictos futuros. Sin embargo, quienes se oponen al proyecto desde una perspectiva ambiental alertan sobre el riesgo de que los gobernadores prioricen los intereses de las empresas sobre las recomendaciones del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA). Durante el debate, algunos senadores advirtieron que esta legislación podría entrar en conflicto con los acuerdos establecidos en el convenio Mercosur-Unión Europea, aprobado previamente por el Senado.