La próxima semana, España verá un acontecimiento histórico con la visita del Rey Felipe VI y el vicepresidente primero y Ministro de Economía, Carlos Cuerpo, a Canadá. Este viaje, programado entre el 19 y el 21 de mayo, tiene como principal objetivo fortalecer la relación económica entre ambos países, así como incentivar la inversión española en el territorio canadiense. Además de su enfoque comercial, la agenda incluye un componente institucional y cultural que enriquecerá los lazos bilaterales.

La visita se llevará a cabo en dos importantes ciudades canadienses: Ottawa y Toronto. En Ottawa, el Rey se reunirá con la Gobernadora General, Mary Simon, quien representa a la Corona británica en Canadá. Este encuentro no solo simboliza el respeto hacia las instituciones canadienses, sino que también establece un marco de diálogo entre las dos naciones. El hecho de que sea la primera visita oficial del monarca a Canadá añade un matiz de relevancia histórica a esta travesía, que busca revitalizar los vínculos entre España y Canadá en un contexto mundial marcado por tensiones económicas y políticas.

En un momento en que la política comercial de Estados Unidos genera fricciones, especialmente por las medidas arancelarias implementadas por el gobierno de Donald Trump, Canadá busca diversificar sus relaciones comerciales. El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha expresado su descontento con estas políticas, que, según él, atentan contra los acuerdos bilaterales. En este sentido, el viaje de Felipe VI y Cuerpo se presenta como una oportunidad única para España de posicionarse como un socio alternativo y estratégico para Canadá, que busca disminuir su dependencia de Estados Unidos.

El intercambio comercial entre ambos países ha mostrado un crecimiento notable en la última década, con un aumento del 85% hasta alcanzar casi 5.200 millones de euros en 2025. Sin embargo, a pesar de este progreso, la cifra aún es considerada baja en comparación con el potencial que ofrecen las economías de España y Canadá. Ambas naciones comparten valores fundamentales, como el multilateralismo y el respeto al derecho internacional, lo que podría facilitar una cooperación más estrecha en diferentes sectores.

En Toronto, se llevará a cabo un encuentro empresarial crucial que reunirá a inversores y autoridades canadienses, así como a representantes de diversas empresas españolas. Los sectores en los que España busca incrementar su presencia incluyen la ingeniería, la construcción, la defensa y la inteligencia artificial. Empresas como Indra y Multiverse están programadas para participar en estas discusiones, lo que refleja un interés creciente de España por diversificar su inversión en Canadá más allá de las áreas tradicionales.

La riqueza de recursos naturales que posee Canadá, incluyendo hidrocarburos y minerales críticos, es un atractivo significativo para España, que busca no solo captar inversiones canadienses en su territorio, sino también establecer colaboraciones en la explotación y comercialización de estos recursos. Este viaje representa, por tanto, una vía para fortalecer la cooperación económica y buscar nuevas oportunidades en el mercado canadiense, beneficiando a ambos países en un momento de incertidumbre global.

Con una agenda tan amplia y diversa, la visita del Rey y del vicepresidente no solo tiene la intención de promover la inversión, sino también de cimentar un futuro de colaboración que permita a España y Canadá enfrentar juntos los desafíos del panorama económico internacional. La expectativa es alta, y el resultado de este viaje podría definir el rumbo de las relaciones bilaterales para los años venideros.