Las recientes revelaciones sobre documentos desclasificados relacionados con el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 han reavivado el debate sobre el posible retorno del Rey Juan Carlos a España. Estos informes, que confirman su rol como defensor de la democracia en aquel momento crucial, han generado un nuevo interés en su posible regreso al país, tras casi seis años de residencia en Abu Dabi, donde se estableció tras retirarse de la vida pública.
Voces del ámbito político y social han comenzado a expresar sus opiniones sobre la conveniencia de que el Emérito regrese a España. Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, se pronunció en su cuenta de X, señalando que considera “deseable” el retorno del exmonarca. Feijóo argumentó que la desclasificación de los documentos del 23F debería servir para reconciliar a los españoles con quien desempeñó un papel clave en la defensa del orden democrático, a la vez que recordó que Juan Carlos I ha reconocido errores en su trayectoria y merece vivir sus últimos años en su país con dignidad.
Por otro lado, Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, aclaró en el Congreso que la decisión sobre el regreso del Rey Juan Carlos es únicamente del propio monarca y de la Casa Real. Bolaños enfatizó que este asunto no es competencia del Gobierno ni de la oposición, subrayando la autonomía en la toma de decisiones del Emérito. Además, la Casa de Su Majestad el Rey confirmó que no hay obstáculos legales para su regreso, y que Juan Carlos I puede visitar España siempre que lo desee y su salud se lo permita. En este sentido, el exjefe de Estado desmintió rumores sobre su salud, asegurando que se encuentra bien a pesar de los achaques propios de su edad, que ya suma 88 años.



