El rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ricardo Gelpi, realizó un contundente diagnóstico sobre la crisis que enfrenta el sistema universitario argentino, caracterizándolo como un momento "dramático" debido a los recortes presupuestarios que han afectado profundamente a las instituciones de educación superior. En el contexto de la inminente cuarta Marcha Federal Universitaria, Gelpi enfatizó que, aunque las universidades pueden resistir algunas semanas más, no están en condiciones de sostener su funcionamiento a largo plazo sin un cambio significativo en la financiación estatal. Esta situación ha generado un clima de preocupación entre docentes, estudiantes y personal administrativo que ven en riesgo su futuro y el de la educación pública.

En sus declaraciones, Gelpi subrayó la urgencia de la situación al afirmar que el reclamo que se alza desde las universidades no responde a intereses partidarios, sino a la necesidad de asegurar un sistema educativo robusto y accesible. "Estamos en una situación crítica tanto en las universidades como en el ámbito científico de Argentina. Hemos estado advirtiendo sobre esta problemática durante mucho tiempo y es momento de que se escuche nuestra voz", sostuvo el rector, quien también hizo un llamado a la movilización y al compromiso colectivo por parte de la comunidad educativa.

Un aspecto que Gelpi destacó fue la alarmante disminución en los salarios de los trabajadores de la educación, tanto docentes como no docentes, que han visto una pérdida de poder adquisitivo de entre el 30% y el 40% en los últimos tiempos. Esta realidad se agrava por el hecho de que los gastos operativos de las facultades se están cubriendo con recursos limitados, pagados a mes vencido y sin ajustes por inflación. Esta precariedad en la financiación no solo pone en riesgo la estabilidad laboral de los trabajadores, sino que afecta directamente la calidad de la educación que se ofrece a los estudiantes.

Además, el rector compartió cifras preocupantes sobre la fuga de personal académico en diversas facultades de la UBA. En la Facultad de Ciencias Exactas, se han registrado aproximadamente 440 renuncias de docentes investigadores, mientras que en la Facultad de Ingeniería se han ido entre 140 y 150 profesionales. A esto se suman más de cien bajas en Agronomía y Veterinaria, lo que plantea serias inquietudes sobre el futuro de la enseñanza y la investigación en estas áreas. Gelpi reflexionó sobre el impacto de estas pérdidas, advirtiendo que, si la situación persiste, habrá un inevitable descenso en la calidad educativa y científica, ya que no se puede mantener el nivel actual sin los recursos necesarios.

Durante la entrevista, Gelpi no escatimó críticas hacia el Gobierno nacional, cuestionando la falta de respuestas ante los reclamos del sector universitario. "No comprendo por qué el gobierno actúa de esta manera. Los países que prosperan son aquellos que valoran y apuestan por la educación superior y la investigación científica", expresó, sugiriendo que, detrás de esta crisis, podría haber un componente ideológico que obstaculiza el desarrollo del pensamiento crítico y el conocimiento en las universidades.

En este sentido, Gelpi enfatizó que la educación superior no solo se trata de transmitir conocimientos, sino de fomentar el pensamiento crítico, algo que puede resultar incómodo para un gobierno que no respeta la ley y los derechos fundamentales. Además, respondió a las declaraciones del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien insinuó que la marcha tenía un fuerte componente político, afirmando que el reclamo es genuino y no responde a intereses partidistas. Gelpi reafirmó que este es un llamado a la acción por parte de quienes están comprometidos con la educación pública, y que la lucha por un financiamiento adecuado es fundamental para el futuro del sistema educativo argentino.