Durante el debate sobre el 'escudo social', Montse Mínguez, portavoz del PSOE y secretaria general de su grupo en el Congreso, advirtió que la división de esta normativa no es una opción viable. En declaraciones al programa ‘Parlamento’ de RNE, la diputada enfatizó que las medidas incluidas en este decreto son esenciales para las personas que dependen de ayudas estatales y no deberían ser objeto de negociaciones entre partidos según sus intereses particulares.
El 'escudo social', que fue implementado inicialmente durante la pandemia, ha sido prorrogado en seis ocasiones mediante decreto ley. Este paquete de medidas abarca la prohibición de desahucios, la suspensión de cortes de suministros esenciales y descuentos en el bono social eléctrico, entre otros beneficios. Ante los recientes fracasos en su aprobación en el Congreso, el PSOE se opone firmemente a la posibilidad de fragmentar estas medidas. Hasta ahora, la propuesta del Gobierno ha sido votada en dos ocasiones sin éxito, siendo bloqueada por el Partido Popular (PP), Vox y Junts.
La primera votación fracasó cuando el Ejecutivo incluyó la revalorización de las pensiones en el texto, lo que llevó a los partidos opositores a vetar la iniciativa. Posteriormente, al excluir la subida de pensiones, el Gobierno volvió a llevar el 'escudo social' al pleno, pero enfrentó la misma resistencia. Los detractores argumentaron que la prohibición de desahucios, tal como estaba redactada, podría incentivar la ocupación ilegal de propiedades, algo que consideran inaceptable. En medio de este contexto, el socio menor de la coalición de Gobierno, Sumar, sugirió segmentar el decreto para facilitar la aprobación de algunas medidas. Sin embargo, Mínguez descartó esta alternativa y reafirmó que el 'escudo social' no puede ser tratado como una caja de bombones, donde se eligen únicamente las partes más convenientes, sino como un conjunto integral de protecciones necesarias para muchas personas.



