El Partido Popular (PP), liderado por Alberto Núñez Feijóo, considera que el PSOE volvió a recurrir al temor a Vox ante las elecciones del 29 de noviembre, pero entiende que esa estrategia perdió eficacia. Según fuentes de la dirección nacional del partido, la principal fuerza de movilización electoral sería ahora la “animadversión” hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Sánchez marcó esa línea el lunes pasado, durante su comparecencia en el Palacio de La Moncloa para anunciar el adelanto de los comicios. En ese momento pidió votar contra la “ola ultraderechista” y planteó que los españoles deben optar entre un Gobierno que “trabaja por el interés de la mayoría social” o entregar el control del país a quienes pretenden “derogar y recortar los derechos y las libertades” en beneficio de “una minoría privilegiada”.

En el entorno de Feijóo recuerdan que Sánchez también adelantó las elecciones generales a julio de 2023 con el “miedo a la ultraderecha” como uno de los ejes de campaña, después de los acuerdos entre el PP y Vox que debían definirse tras los comicios autonómicos de mayo. Aunque Feijóo ganó aquellas elecciones, Sánchez consiguió reunir una mayoría parlamentaria y fue investido presidente del Gobierno en noviembre.

La dirección popular sostiene, sin embargo, que el PSOE no pudo repetir ese resultado en la sucesión de elecciones autonómicas celebradas durante el último año en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía. En todos esos territorios, el PP fue la primera fuerza, aunque no alcanzó la mayoría absoluta, y posteriormente accedió al gobierno mediante acuerdos con Vox.