Las autoridades internacionalmente reconocidas de Yemen condenaron enérgicamente el ataque atribuido a los rebeldes hutíes contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, capital de Arabia Saudita. El hecho dejó, hasta el momento, al menos 12 muertos y más de 300 heridos, según la información disponible en el comunicado difundido por el Gobierno yemení.
El ministro de Información de Yemen, Muamar al Iriani, sostuvo que los ataques contra instalaciones civiles constituyen una “grave violación de las leyes y normas internacionales”. También advirtió que este tipo de acciones representa una amenaza para la seguridad y la estabilidad de la región.
Al Iriani afirmó que el ataque de este sábado requiere una “posición internacional firme” para impedir nuevas agresiones y garantizar la protección de la población civil y de las instalaciones “vitales”. Además, expresó la “solidaridad completa” de Yemen con Arabia Saudita y respaldó las medidas que el reino adopte para proteger su seguridad, su soberanía y a sus ciudadanos y residentes.
El pronunciamiento del ministro se produjo después del ataque más mortífero registrado en Arabia Saudita desde que el país y sus aliados en Yemen iniciaron, durante el fin de semana, una importante ofensiva militar contra los hutíes. El episodio se inscribe en una escalada de hostilidades en la región, marcada por nuevos ataques y una creciente tensión entre las partes involucradas.



