El Partido Justicialista (PJ) de Jujuy, que durante mucho tiempo ha sido sinónimo de poder en la provincia, se alista para llevar a cabo sus elecciones internas el próximo 30 de agosto. Este proceso se enmarca en una serie de eventos que comenzaron con la intervención judicial del partido, seguida por el desplazamiento de sus autoridades, y ahora se culmina con una convocatoria abierta que busca sanar las profundas divisiones que han marcado su historia reciente. Se espera que al menos tres facciones compitan en este proceso electoral, que se presenta en un contexto de intenso conflicto interno y un cronograma ajustado.
La convocatoria a estas internas fue anunciada por Federico Prieto, el nuevo interventor judicial del PJ jujeño, quien asumió tras la salida de Ricardo Villada. El calendario electoral es ajustado: las listas deben presentarse el 30 de julio, la exhibición de las mismas se realizará el 3 de agosto, y finalmente, las elecciones están programadas para finales de agosto, con el escrutinio definitivo previsto para el 2 de septiembre. Aunque el tiempo es limitado, la dirigencia del partido considera que es suficiente para reorganizarse de cara a las elecciones generales de 2027, un objetivo que se vuelve cada vez más urgente tras la crisis que ha atravesado la fuerza política en los últimos años.
Sin embargo, el clima que rodea estas internas no promete ser pacífico. La reciente historia del PJ en Jujuy está marcada por tensiones y desavenencias, que podrían trasladarse a las urnas en esta ocasión. La derrota sufrida en las elecciones legislativas nacionales de octubre de 2025, considerada la peor en la historia del partido desde el regreso de la democracia, dejó al PJ sin representación en la provincia y desorientado en su rumbo político. Este panorama sombrío resalta la necesidad de un cambio radical en la estrategia del partido y la urgencia de encontrar un camino que le devuelva la confianza de los votantes.
Entre los posibles candidatos que podrían presentar sus listas se encuentran figuras de peso dentro del peronismo jujeño. Carolina Moisés, actual senadora nacional, se perfila como una de las líderes más influyentes en este nuevo proceso. Moisés ha manifestado su apoyo a la convocatoria, destacando que era una demanda que había surgido desde diversos sectores del partido. En declaraciones recientes, enfatizó la importancia de esta normalización y cómo se ha implementado un cronograma que permite avanzar en la reestructuración del PJ, que se ha visto afectado por años de conflictos internos y falta de dirección.
La senadora también abordó la necesidad de que el partido recupere su protagonismo en la provincia, afirmando que el retorno a la normalidad es un paso crucial para que el peronismo vuelva a ser gobierno en Jujuy. Moisés ha subrayado que la intervención judicial actual es una oportunidad para redirigir el camino del partido, después de un período en el que la conducción nacional demostró ineficiencia en resolver los problemas internos. Su perspectiva refleja un deseo de reinvención y un llamado a la unidad en un momento crítico.
Por otro lado, en el espectro interno del PJ también se encuentra Leila Chaher, exdiputada nacional y figura destacada de La Cámpora. Chaher ha sido una voz crítica de las posiciones de Moisés y, en general, de la dirección que ha tomado el partido. Su participación en las internas podría enriquecer el debate y, al mismo tiempo, intensificar las tensiones ya existentes, lo que añade un elemento de incertidumbre a la contienda electoral. La diversidad de opiniones y enfoques dentro del partido podría ser tanto una fortaleza como una debilidad, dependiendo de cómo se manejen las diferencias durante este proceso de normalización.
De cara a las internas, el PJ de Jujuy se encuentra en una encrucijada. El desafío consiste no solo en seleccionar a sus representantes, sino en reconstruir una identidad que ha sido fracturada. La historia reciente del partido resuena con la necesidad de un cambio profundo, y estas elecciones internas podrían ser el primer paso hacia una revitalización que permita al peronismo jujeño recuperar su lugar en el panorama político provincial. La atención ahora se centra en cómo se desarrollarán estas internas, y en si el PJ logrará superar sus divisiones para afrontar el futuro con una nueva visión y unidad.



