Tisza, el partido del Gobierno húngaro, eligió al expresidente del Tribunal Supremo András Baka como candidato para asumir la Presidencia de Hungría. Su designación representa uno de los últimos pasos del proceso impulsado por el primer ministro Peter Magyar para desmantelar las estructuras de poder que, según denuncia, construyó su antecesor, Viktor Orbán. Entre esas estructuras se encuentra la Presidencia ejercida hasta ahora por Tamas Sulyok.
La ratificación de Baka está prevista para el próximo martes en el Parlamento y, debido a la amplia mayoría oficialista, tendrá un carácter principalmente formal. Tisza controla 141 de las 199 bancas de la Cámara. Sulyok, por su parte, firmó el mes pasado la enmienda constitucional aprobada por el partido de Magyar que puso fin a su mandato presidencial.
Baka presidió el Tribunal Supremo entre 2009 y 2011. Tres años después, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó que había sido destituido por sus críticas al Gobierno de Orbán. Antes de ocupar ese cargo, el jurista se desempeñó como magistrado de la corte europea entre 1991 y 2008.
Al anunciar su elección, Magyar destacó la trayectoria de Baka y su defensa de la separación de poderes, el Estado de derecho y la independencia judicial. “Necesitamos un presidente de la República cuya autoridad profesional, independencia y experiencia en derecho público y constitucional ofrezcan una base sólida para devolver con éxito a nuestro país al camino del Estado de derecho y constitucional”, sostuvo el primer ministro.



